Rodrigo Paz ganó el balotaje y será el nuevo presidente de Bolivia, poniendo fin a dos décadas de gobiernos socialistas

En El Mundo
octubre 20, 2025
El senador Rodrigo Paz obtuvo el 54,5% de los votos frente al 44,5% del exmandatario Jorge "Tuto" Quiroga, según el Tribunal Supremo Electoral, y asumirá el 8 de noviembre.

Rodrigo Paz fue elegido presidente de Bolivia en el balotaje celebrado este domingo, en una contienda entre dos candidatos de derecha que puso fin a 20 años de gobiernos socialistas iniciados en 2006 por Evo Morales. Según el recuento oficial del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con más del 97% de las actas computadas, Paz obtuvo el 54,5% de los votos, mientras que su rival, el exmandatario Jorge “Tuto” Quiroga, alcanzó el 44,5%.

Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), Rodrigo Paz asumirá la presidencia el próximo 8 de noviembre, convirtiéndose en el tercer miembro de su familia en ocupar el máximo cargo del país, tras su padre y su tío abuelo Víctor Paz Estenssoro. Su llegada al poder marca el cierre de un largo ciclo de gobiernos socialistas que nacionalizaron recursos naturales, rompieron relaciones con Estados Unidos y estrecharon vínculos con potencias emergentes como China, Rusia e Irán, además de la izquierda latinoamericana.

El TSE informó que los votos válidos alcanzaron el 94,56%, los votos en blanco el 0,75% y los nulos el 4,69%. Óscar Hassenteufel, presidente en funciones del TSE, señaló que estos resultados muestran “una tendencia que parece ser irreversible”. La participación ciudadana en esta segunda vuelta estuvo entre el 85 y 89%, cifra que será confirmada tras el cómputo oficial. La jornada electoral transcurrió “sin incidentes mayores” y permitió que todos los ciudadanos ejercieran su derecho al voto.

Paz y Quiroga fueron los dos candidatos más votados en las elecciones generales de agosto, en las que también se renovó el Parlamento nacional, pero ninguno logró la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta, por lo que se realizó esta segunda vuelta, la primera en la historia de Bolivia para elegir presidente y vicepresidente bajo la Constitución vigente desde 2009. Rodrigo Paz representó al Partido Demócrata Cristiano (PDC) junto a Edman Lara, un expolicía y empresario, mientras que Quiroga compitió por la alianza Libre acompañado por el emprendedor tecnológico Juan Pablo Velasco.

Tras conocerse los primeros resultados, Edman Lara afirmó que “es tiempo de hermandad y reconciliación” en Bolivia. Reconoció que “fuimos acechados por una guerra sucia muy fuerte, se metieron con la familia, con todo lo que podían”, pero insistió en que ahora es momento de “pensar en la patria”.

Rodrigo Paz tendrá la bancada más numerosa en el Parlamento, seguida por la de Quiroga, aunque ninguna contará con mayoría absoluta, por lo que deberán negociar acuerdos. El presidente electo propone una fuerte descentralización y un “capitalismo para todos”, que incluye la formalización de la economía, reducción de impuestos y eliminación de burocracia. A diferencia de Quiroga, que planteaba un “plan de salvataje” basado en préstamos internacionales multimillonarios, Paz anunció que solicitará créditos para reestructurar las finanzas internas y prometió recortes significativos al gasto público, especialmente en subsidios a los combustibles, una medida que especialistas advierten podría profundizar la crisis antes de que la economía mejore.

Rodrigo Paz, economista de 58 años, nació en España y tiene también la nacionalidad española. Pasó su infancia en varios países latinoamericanos debido a la persecución que sufrió su familia durante dictaduras militares. Ha sido diputado, alcalde y actualmente es senador por Tarija, un departamento rico en gas y petróleo. Su linaje político incluye a su tío guerrillero Néstor Paz y a su tío abuelo Víctor Paz Estenssoro, cuatro veces presidente y promotor del voto universal y la reforma agraria.

Durante la campaña, Paz recorrió cientos de municipios en cinco años, buscando conectar con las clases populares en áreas rurales y periurbanas, espacios donde tradicionalmente había triunfado el Movimiento al Socialismo (MAS). Su programa “capitalismo para todos” propone formalizar la economía y atraer inversiones privadas mediante cambios constitucionales, además de reducir el gasto público.

El expresidente Evo Morales, que gobernó entre 2006 y 2019, no pudo presentarse a estas elecciones por una prohibición judicial sobre la reelección. Actualmente se encuentra en la región cocalera del Trópico de Cochabamba, protegido por una guardia indígena ante una orden de detención por un caso de trata de menores, cargo que rechaza. Morales promovió una campaña por el voto nulo en la primera vuelta, que alcanzó un récord histórico del 19,2%. Este domingo, declaró que ambos candidatos “representan a un puñado de personas en Bolivia, no al movimiento popular ni al movimiento indígena”.

El éxito de Paz en la primera vuelta fue atribuido por expertos a su capacidad para conectar con sectores populares en zonas rurales, donde el MAS perdió apoyo significativo, quedando apenas con el 3% de los votos en las elecciones generales. Desde su llegada al Senado en 2021, Paz participó activamente en eventos populares y festividades locales, consolidando su presencia en distintas regiones del país.

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