Cómo y cuándo ver al cometa Lemmon, un espectáculo que no se repetirá en más de mil años

En El Mundo
octubre 23, 2025
El cometa C/2025 A6, conocido como Lemmon o “cometa Halloween”, alcanzará su máximo brillo entre finales de octubre y principios de noviembre, ofreciendo una oportunidad única para observarlo desde am

El cometa C/2025 A6 (Lemmon) fue descubierto en enero de 2025 por el astrónomo Carson Fuls desde el Observatorio Mount Lemmon, en Arizona. Desde entonces, se ha convertido rápidamente en uno de los cometas más esperados del año, con pronósticos que lo señalan como el “mejor cometa de 2025”.

Este cuerpo celeste completa su órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 1.150 años, aunque algunas estimaciones iniciales sugieren que podría ser un poco más. Esto implica que nadie que viva hoy tendrá otra oportunidad para verlo a simple vista o con instrumentos básicos, ya que su regreso no se espera hasta dentro de más de un milenio.

El cometa está formado por hielo, polvo y roca, características típicas de objetos que provienen del Sistema Solar exterior. Al acercarse al Sol, el hielo se sublima y libera gases que reaccionan con la radiación solar, generando una cola visible con un tono verdoso-azulado. Este color se debe principalmente al carbono diatómico (C₂), que emite luz cuando es excitado por la luz solar, lo que hace que el cometa resalte en el cielo nocturno.

Orbitalmente, Lemmon tiene una inclinación de aproximadamente 143,7 grados respecto al plano de los planetas, lo que significa que se mueve en sentido retrógrado, contrario a la mayoría de los cuerpos del Sistema Solar. Esta particularidad le permite ofrecer una mejor vista desde el hemisferio norte. En abril de 2025, el cometa pasó a unos 348,5 millones de kilómetros de Júpiter, y la atracción gravitacional del gigante gaseoso acortó su período orbital en varios cientos de años, ajustándolo de unos 1.350 años a cerca de 1.150 años.

El mejor momento para observar al cometa Lemmon será entre el 25 y 31 de octubre en el hemisferio norte, y a principios de noviembre en el hemisferio sur. Se espera que su brillo alcance magnitudes entre +4 y +2,5, lo que lo sitúa en el límite de la visibilidad a simple vista desde lugares con cielos muy oscuros.

En el hemisferio norte, el cometa puede verse después del atardecer en dirección oeste-noroeste, cuando el cielo ya está oscuro. Cerca del 21 de octubre, fecha en que estuvo más cerca de la Tierra, Lemmon se encontraba relativamente alto en el cielo. En el hemisferio sur, durante noviembre, aparecerá al anochecer en el noroeste y será visible con binoculares o pequeños telescopios, siempre que las condiciones sean favorables.

No se requiere equipo sofisticado para su observación. Binoculares o incluso la vista desnuda desde un lugar oscuro son suficientes. Para quienes deseen fotografiarlo, un pequeño telescopio o una cámara con trípode, exposiciones de entre 10 y 20 segundos, apertura amplia y sensibilidad ISO alta son recomendables para captar la cola luminosa del cometa.

Para una mejor experiencia, se aconseja alejarse de la contaminación lumínica, esperar a que el Sol esté completamente oculto y permitir que los ojos se adapten a la oscuridad. Aplicaciones móviles especializadas, como Star Walk 2, pueden ayudar a localizar la posición exacta del cometa en el cielo.

Desde latitudes del hemisferio norte, Lemmon fue visible desde mediados de octubre en la constelación de Boötes y cruzó la de Ofiuco en la noche de Halloween. En latitudes superiores a aproximadamente 48° N, el cometa se volvió circumpolar durante algunos días, lo que significa que no se ocultaba. En el hemisferio sur, aunque el cometa aparecerá más bajo en el cielo y será un poco más difícil de observar, noviembre ofrece buenas oportunidades para verlo tras el crepúsculo.

Los cometas como Lemmon son viajeros del tiempo que provienen de la nube de Oort, una región helada en los límites del Sistema Solar donde han permanecido durante miles o millones de años. Su acercamiento al Sol provoca la sublimación de hielos y la formación de una cola visible, material que es un vestigio de los orígenes de nuestro sistema planetario.

Observar un cometa que no volverá en más de mil años no solo es un espectáculo visual, sino también un evento de gran importancia científica. La órbita de Lemmon refleja la influencia gravitacional de gigantes como Júpiter y la dinámica de cuerpos que atraviesan la parte interna del Sistema Solar por primera o pocas veces.

Además, en 2025 el cometa Lemmon no está solo: al mismo tiempo se puede observar el cometa C/2025 R2 (SWAN), descubierto en septiembre de 2025, que es visible mejor al amanecer. Mientras Lemmon domina el cielo vespertino, SWAN lo hace en la madrugada, un fenómeno poco común que ofrece un doble espectáculo de cometas brillantes.

Para quienes se encuentren en la provincia de Entre Ríos o en cualquier parte del hemisferio sur, se recomienda buscar un lugar oscuro, alejado de las luces urbanas, preferentemente entre las 19 y 21 horas locales, cuando el cielo ya está oscuro y el cometa aparece en el horizonte noroeste. Llevar binoculares o una cámara fotográfica con trípode, usar exposiciones de 10 a 20 segundos, ISO alta (1600-3200) y apertura amplia mejora la experiencia. También es útil verificar la hora local de puesta del Sol y de oscuridad real, y utilizar aplicaciones para identificar constelaciones y orientaciones.

Se requiere paciencia, ya que el cometa estará bajo en el horizonte y en las primeras noches puede verse solo como una pequeña mancha difusa. Con práctica, la cola luminosa se apreciará mejor. Cuando llegue el 31 de octubre y el cielo del hemisferio norte se tiña de verde, todo el planeta tendrá la oportunidad de mirar hacia arriba y compartir un momento de asombro común. El cometa Lemmon cruzará las constelaciones con su cola luminosa, un visitante de otro tiempo que regresa para recordarnos que el universo, incluso en su inmensa distancia, sigue sorprendiendo.

Este es un momento privilegiado para observar el cielo, no solo para ver un astro, sino para ser testigos de un evento que no se repetirá hasta dentro de mil años o más. No conviene perderse esta oportunidad.

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