El exfutbolista español Andrés Iniesta enfrenta un proceso judicial en Perú, tras ser señalado por la Fiscalía como presunto responsable de una red de estafas financieras asociadas a actividades empresariales. Según consta en el escrito presentado esta semana ante el juzgado, la acusación vincula al deportista con operaciones irregulares mediante su empresa Never Say Never (NSN) y la filial NSN Sudamérica, que habrían generado pérdidas superiores a los 600.000 dólares, aproximadamente 518.430 euros, para varios empresarios e inversionistas locales.
La denuncia, impulsada por la firma Gucho Entertainment S.A.C. junto a otros inversionistas peruanos, describe un esquema en el que el nombre y la imagen de Iniesta sirvieron de aval para atraer fondos destinados a la organización de eventos de relevancia deportiva y musical en el país sudamericano. Según el relato recogido en la denuncia, la mayoría de estos espectáculos “nunca llegaron a realizarse, y los fondos no fueron devueltos”.

La expansión de la empresa vinculada a Iniesta en Sudamérica tuvo un acto inaugural en abril de 2023 en Barcelona. El propio exjugador, junto a sus socios Paul Valderrama Rubio y Carlos Gómez Pintor, presentaron entonces el proyecto con el objetivo, según sus propias palabras, de “seguir creciendo e impulsando nuestros valores en todo el mundo”. De acuerdo con el Ministerio Público de Perú, esa presentación formaba parte de una presunta operativa para captar inversiones por medio de la promoción de eventos ficticios.
Entre las actividades promocionadas por NSN Sudamérica figuran el Upa Upa Fest, un amistoso entre Cienciano y Nacional de Quito, el K-Pop Music Fes y un partido de leyendas entre las selecciones de Perú y España. De todos estos actos, únicamente el primero llegó a realizarse. Las autoridades describen que los eventos cancelados constituían el principal atractivo para captar recursos bajo la promesa de grandes espectáculos internacionales.

En junio de 2024, NSN Sudamérica se declaró en quiebra y entró en proceso de liquidación, como registraron las autoridades fiscales peruanas. En el documento oficial presentado por el Ministerio Público de Perú, se afirma: “El prestigio de Andrés Iniesta fue utilizado para captar capital bajo el engaño de que se realizarían eventos aprobados en coordinación entre NSN Barcelona y NSN Sudamérica, pero que nunca se concretaron”.
Fuentes judiciales indican que las diligencias fiscales buscan “determinar el alcance de la participación de Iniesta y de los otros implicados, así como la trazabilidad de los fondos y la existencia de posibles irregularidades en la gestión societaria de las empresas”. Por este motivo, el caso se encuentra en etapa preliminar de investigación y se prevé que las autoridades peruanas soliciten información complementaria tanto a las firmas involucradas como a las personas jurídicas y naturales citadas en la denuncia.
La presunta estafa supera los 600.000 euros, según la estimación realizada hasta el momento por los afectados. La Fiscalía investiga el recorrido de los recursos aportados por los inversionistas, así como la relación directa de Andrés Iniesta con las decisiones tomadas por NSN Sudamérica desde su fundación en 2023. La apertura de la investigación en Perú añade presión sobre la imagen pública del exjugador de la Selección Española, mientras la justicia peruana avanza en el esclarecimiento de la gestión y control societario de las empresas bajo su representación. Las siguientes semanas serán clave para conocer el desarrollo de este proceso y las posibles implicaciones legales para los responsables de la operación.





