Por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Francia cerró el año 2025 con un saldo natural negativo, es decir, con más fallecimientos que nacimientos. Según datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE), la diferencia fue de aproximadamente 6.000 personas, marcando un punto de inflexión demográfico histórico para el país.
Sylvie Le Minez, responsable de estudios demográficos del INSEE, explicó durante una conferencia de prensa que “lo más llamativo es la rapidez con la que el saldo natural se deterioró en pocos años, impulsado por una fuerte caída de los nacimientos”. Este fenómeno refleja cambios profundos en la estructura poblacional francesa.
En 2025 se registraron 651.000 muertes, lo que representa un aumento del 1,5 % respecto al año anterior. El INSEE atribuye este incremento en parte a una epidemia de gripe invernal particularmente intensa en enero, pero también a una tendencia estructural vinculada al envejecimiento de la población, ya que las generaciones del baby boom están alcanzando edades con mayor mortalidad.
En paralelo, los nacimientos descendieron a 645.000, un 2,1 % menos que en 2024, alcanzando el nivel más bajo desde el final de la Segunda Guerra Mundial y sumando cuatro años consecutivos de caída. En comparación con 2010, año del último pico, la reducción en nacimientos es del 24 %. Esta disminución está directamente relacionada con la caída en la fecundidad, que se situó en 1,56 hijos por mujer, por debajo del 1,61 registrado en 2024 y en el nivel más bajo desde el final de la Primera Guerra Mundial.
Desde 2010, cuando el índice de fecundidad alcanzaba 2,02 hijos por mujer en la Francia metropolitana, la tendencia ha sido persistentemente a la baja, reflejando cambios sociales y económicos que afectan las decisiones reproductivas.
A pesar del saldo natural negativo, la población total de Francia continuó creciendo levemente gracias a un saldo migratorio positivo estimado en 176.000 personas. Como resultado, la población aumentó un 0,25 % y al 1 de enero de 2026 el país cuenta con 69,1 millones de habitantes, incluidos 2,3 millones en los territorios de ultramar. Sin embargo, el saldo natural contribuyó a una reducción poblacional del 0,01 %, evidenciando el impacto directo del cambio demográfico en curso.





