El presidente de Colombia, Gustavo Petro, informó este miércoles que mantendrá un encuentro con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el próximo 3 de febrero en Washington. Este anuncio confirma una mejora significativa en la relación entre ambos líderes, que había sufrido un fuerte deterioro a comienzos de enero, luego de un ataque militar de la Delta Force estadounidense en Venezuela y las tensiones derivadas de las acusaciones mutuas entre ambos mandatarios.
En enero, tras el operativo en Venezuela, Petro cuestionó públicamente a Trump, quien respondió amenazando con realizar acciones militares en Colombia y acusando al gobierno colombiano de estar involucrado en la producción y tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Estas declaraciones generaron un fuerte enfrentamiento diplomático y llevaron a que Washington retirara la certificación a Colombia como aliado en la lucha antidrogas y le cancelara la visa al presidente Petro.
Sin embargo, la semana pasada ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica en la que acordaron trabajar conjuntamente para combatir el narcotráfico, con especial énfasis en la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que opera en la frontera con Venezuela. En un encuentro televisado con sus ministros, Petro señaló que “por fin hay una comunicación que permite que el presidente y las autoridades de Estados Unidos sepan realmente qué está pasando con la lucha que hemos librado en este gobierno contra los narcóticos”.
El ELN, por su parte, emitió un comunicado el 12 de enero en el que propuso impulsar un “acuerdo nacional” para superar la “crisis estructural” y el “conflicto social, político y armado” que atraviesa Colombia. En el texto, la guerrilla destacó la necesidad de unas Fuerzas Armadas que protejan a la población y garanticen la democracia y soberanía nacional. Además, enmarcó su propuesta en un contexto internacional marcado por las “agresiones del imperialismo norteamericano”, en referencia a la captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de Estados Unidos.
La reunión prevista para el 3 de febrero entre Petro y Trump representa un intento de recomponer las relaciones bilaterales y avanzar en la cooperación contra el narcotráfico y la violencia asociada, en medio de un escenario regional complejo y marcado por tensiones políticas y militares.





