En la tarde del lunes, alrededor de las 19:39 horas, un tren de la empresa Iryo que viajaba desde Málaga con destino a la estación Puerta de Atocha en Madrid sufrió un descarrilamiento en Adamuz, Córdoba. Los últimos tres vagones del convoy se salieron de las vías y quedaron cruzados sobre la vía paralela por donde circulaba un tren Alvia que se desplazaba a 200 kilómetros por hora en sentido contrario, lo que provocó una colisión lateral. Como consecuencia, el tren Alvia también descarriló y cayó por un terraplén de aproximadamente cinco o seis metros de altura. Entre las víctimas fatales se encuentra el maquinista del tren Alvia, un joven de 27 años.
El tren Iryo transportaba cerca de 300 pasajeros, de los cuales aproximadamente 53 viajaban en los vagones que descarrilaron y colisionaron. Aunque el Iryo no circulaba a alta velocidad en el momento del accidente, pudo frenar poco después del descarrilamiento. Fuentes oficiales indicaron que 29 heridos fueron trasladados a hospitales, cinco de ellos en estado muy grave. Las causas del accidente aún se desconocen y están siendo investigadas por las autoridades competentes.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, quien llegó temprano al lugar junto con la Policía Local, describió la escena como “dantesca” y relató haber visto un cuerpo partido a varios metros del punto del accidente. Moreno señaló que la colisión no fue frontal sino lateral, ya que no observó vagones aplastados, y explicó que los trenes probablemente circulaban por vías paralelas. Además, destacó la colaboración de vecinos y alcaldes de la zona para asistir a los pasajeros y la llegada de autobuses para trasladarlos a un centro habilitado en la caseta municipal.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se trasladó al centro de emergencias de Renfe en Madrid para seguir el desarrollo de los hechos. Informó que el tren Iryo descarriló “por razones que se desconocen” en una recta, invadiendo parcialmente la vía del tren Alvia que circulaba en sentido contrario. El impacto fue tan fuerte que los primeros vagones del tren Alvia fueron despedidos varios metros. Puente calificó la situación como “muy grave” y enfatizó que la prioridad es auxiliar a las víctimas. La empresa Iryo lamentó profundamente lo ocurrido y activó todos sus protocolos de emergencia.
La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía quedó suspendida, afectando las conexiones con Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva durante toda la jornada. Renfe informó que su presidente, Álvaro Fernández Heredia, se dirigía a la zona del accidente. Se instalaron puntos de información en las estaciones afectadas y se habilitaron servicios de asistencia psicológica en Madrid, Córdoba, Huelva y Sevilla para atender a víctimas y familiares. La comunicación con allegados se canaliza a través del teléfono 900 101020.
Testigos y pasajeros relataron momentos de gran tensión. María San José, pasajera del vagón 6 del tren Iryo, describió vibraciones y golpes intensos antes de que el tren frenara. Al salir, vio vagones retorcidos y otros volcados del tren Alvia. Actualmente, se encuentra junto a otros pasajeros a varios kilómetros del lugar, a la espera de transporte. El 112 andaluz movilizó numerosas unidades de emergencia, y la Unidad Militar de Emergencias (UME) envió un contingente de 37 militares con vehículos para colaborar en las tareas de rescate.
Los bomberos del Consorcio de Córdoba informaron que el acceso a los vagones afectados es complicado debido a que están retorcidos y hay grandes obstáculos de hierro y restos de mobiliario. Se han rescatado ya tanto a personas heridas como a fallecidas. Un periodista de RTVE que viajaba en uno de los trenes describió el impacto como un “terremoto” y relató la incertidumbre durante las horas posteriores mientras esperaban ser evacuados.
Las autoridades nacionales y regionales expresaron su preocupación y solidaridad. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, indicó que trabajan con los servicios de emergencia para asistir a los pasajeros. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, confirmó el envío de recursos y apoyo logístico a la zona. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, también manifestó su solidaridad y solicitó la suspensión de una reunión prevista en La Moncloa, petición que fue aceptada por el presidente Sánchez. La Casa Real transmitió su pésame a las familias y deseos de pronta recuperación para los heridos.
En Adamuz, la caseta municipal fue habilitada como hospital de campaña para atender a los heridos. Vecinos de localidades cercanas colaboran llevando mantas, agua y otros suministros, pese a que el lugar del accidente es de difícil acceso. Ambulancias continúan trasladando a pacientes desde el lugar del siniestro, mientras que autobuses coordinados por el Ayuntamiento se encargan de transportar a quienes no requieren atención médica. La subdelegada del Gobierno en Huelva se desplazó a la estación de trenes de esa ciudad para asistir a familiares de pasajeros del tren Alvia, muchos de los cuales aún intentan contactar con sus allegados.





