El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) manifestó su profunda preocupación y rechazo frente a la creación de la cuenta en la red social X denominada “Oficina de Respuesta Oficial”, promovida desde la Presidencia de la Nación con el objetivo declarado de “desmentir activamente la mentira” y “dejar en evidencia operaciones”.
FOPEA recordó que el Artículo 1 de su Código de Ética establece que el compromiso principal del periodista es la búsqueda de la verdad mediante un trabajo profesional basado en el rigor periodístico, la verificación de la información, la diversidad de fuentes y la honestidad intelectual, y nunca a través de la imposición de un dogma. En este sentido, el periodismo no puede dictar desde una posición de poder qué es verdad y qué no lo es; su función es aportar información verificada. La intención del Gobierno de establecer una “verdad oficial” indiscutible contradice la esencia de una sociedad libre.
Desde FOPEA advirtieron sobre la gravedad institucional que representa que el Estado cree un “tribunal de la verdad”. Consideraron alarmante que esta iniciativa haya sido difundida desde la cuenta oficial de Prensa de la Presidencia, lo que confirma que se está utilizando una estructura oficial —y por ende, recursos públicos financiados por todos los ciudadanos— para vigilar, señalar y estigmatizar el disenso o la labor periodística crítica.
Esta situación sucede en un contexto en el que el poder limita y dificulta el acceso a las fuentes de información, como ocurrió con la modificación por decreto de los alcances de la Ley de Acceso a la Información Pública, no ofrece conferencias de prensa regulares y dejó sin cobertura la vocería presidencial.
Durante sus 23 años de existencia institucional, FOPEA ha expresado públicamente su preocupación ante iniciativas similares promovidas por otros gobiernos. El argumento central es que el Estado tiene la obligación de garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información pública, pero no de auditar el discurso público ni de hostigar a quienes ejercen la profesión periodística.
FOPEA afirmó que el periodismo está expuesto y debe someterse a la crítica, pero ninguna autoridad oficial puede clausurar el debate público, ya que eso implica invalidar al otro y socavar la libertad de expresión y la necesaria rendición de cuentas pública.




