En una entrevista con el comentarista político Brian Tyler Cohen, Barack Obama abordó diversos temas, pero llamó la atención cuando respondió sobre la existencia de extraterrestres. Al ser consultado si son reales, el exmandatario respondió con claridad: “Son reales, pero no los he visto y no los tienen encerrados en el Área 51”. Añadió que “no existe ninguna instalación subterránea, a menos que exista una enorme conspiración, y se la ocultaron al presidente de Estados Unidos”.
Durante la charla, Cohen le preguntó a Obama si había alguna persona que le gustaría conocer y que aún no había conocido. El expresidente mencionó que tuvo el placer de conocer al Papa Francisco y destacó que era “una persona en la que se podía confiar”. También mencionó al Dalai Lama como otra figura que “predica con el ejemplo”. Sobre el actual Papa León XIV, sucesor de Francisco, Obama expresó: “Mi impresión es que es de ese estilo, alguien que trabajó en lugares que realmente necesitaban ayuda y que no se limitaba a predicar desde un púlpito, sino que se ensuciaba las manos, intentando ayudar a la gente. Así que tengo muchas ganas de hablar con él”.
En otro segmento de la entrevista, Cohen recordó a Obama que Donald Trump había publicado una imagen en la que su rostro aparecía en el cuerpo de un simio, y le preguntó cómo salir de la situación política actual. Obama respondió que la mayoría de los estadounidenses encuentran ese comportamiento preocupante y que aunque llama la atención y distrae, hay muchas personas que aún creen en la decencia, la cortesía y la amabilidad. Señaló que en las redes sociales y la televisión hay un “espectáculo de payasos” y que se ha perdido el respeto por el cargo y el decoro.
Respecto a las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis y St. Paul, Obama calificó el comportamiento de los agentes federales como “profundamente preocupante y peligroso”. Destacó la respuesta comunitaria organizada y solidaria frente a estas acciones, con vecinos que apoyan a las familias afectadas y maestros que defienden a los niños. Para Obama, esta movilización ciudadana es un ejemplo de esperanza y una señal de que la democracia puede restaurarse mediante la participación activa de la sociedad.
Finalmente, el expresidente reconoció la necesidad de una política migratoria ordenada y justa que respete las leyes y las fronteras, pero también subrayó que todos los niños, independientemente de su estatus migratorio, merecen las mismas oportunidades. Criticó duramente a la administración de Trump y expresó optimismo sobre la posibilidad de un cambio político en las próximas elecciones intermedias y primarias demócratas, confiando en que se podrá avanzar hacia un debate sólido y constructivo.




