La Comisión Europea abrió un procedimiento formal contra la plataforma china Shein por presuntos incumplimientos a la Ley de Servicios Digitales (DSA). La investigación se centra en la venta de productos que podrían considerarse material de abuso sexual infantil, como muñecas sexuales con apariencia infantil, además de prácticas de diseño “adictivo” en la aplicación y la falta de transparencia en sus sistemas de recomendación. Bruselas no descarta imponer sanciones económicas ni, en el caso más extremo, prohibir la operación de la empresa en territorio europeo.
Según informó la Comisión, el expediente se enfoca en tres aspectos principales. Primero, el funcionamiento de los mecanismos internos de Shein para detectar y retirar productos ilegales en el mercado europeo, que las autoridades consideran insuficientes. En segundo lugar, se cuestiona el diseño “adictivo” de la plataforma, que incluye funciones como acumulación de puntos, recompensas por interacción y dinámicas que fomentan el consumo compulsivo. La Comisión advierte que estas prácticas pueden afectar negativamente el bienestar de los usuarios y vulnerar normas de protección al consumidor.
El tercer eje de la investigación es la opacidad en los algoritmos de recomendación, es decir, cómo Shein decide qué productos mostrar y bajo qué criterios prioriza ciertos contenidos. La Comisión aclaró que la apertura del procedimiento “no prejuzga el resultado final”, aunque este tipo de investigaciones suele derivar en multas si se confirman incumplimientos.
Esta acción forma parte de una ofensiva más amplia de la Unión Europea contra grandes plataformas digitales. En las últimas semanas, Bruselas avanzó contra varias redes sociales estadounidenses por prácticas similares y promovió medidas para excluir a empresas consideradas de riesgo, como Huawei y ZTE, de infraestructuras críticas europeas. Desde julio, también rige un arancel de tres euros para todos los paquetes enviados al bloque por grandes plataformas internacionales, afectando directamente a compañías como Shein, Temu y AliExpress.
Fuentes consultadas por El País indicaron que la investigación a Shein comenzó en junio de 2024, cuando la Comisión envió los primeros pedidos de información. Aunque la empresa retiró algunos productos cuestionados, Bruselas considera que el problema no es solo un artículo puntual, sino la debilidad estructural de sus sistemas de control.
Henna Virkkunen, vicepresidenta de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, afirmó que “en la Unión Europea, los productos ilegales están prohibidos tanto en las tiendas físicas como en los mercados en línea”, dejando claro que las plataformas digitales no tendrán un tratamiento distinto al comercio tradicional. Si se confirman violaciones a la Ley de Servicios Digitales, la Comisión podría imponer multas proporcionales al volumen global de negocios de Shein e incluso tomar medidas adicionales para asegurar el cumplimiento de las normas europeas.
En el escenario más severo, el procedimiento podría concluir con la suspensión del servicio dentro del bloque europeo, lo que impactaría fuertemente en el comercio electrónico transfronterizo y en el modelo de negocios de la empresa china en uno de sus principales mercados.




