Donald Trump publicó en la red social Truth Social que “47 años de extorsión, corrupción y muerte” en Irán están por llegar a su fin con un “cambio total y completo de régimen”, en referencia a los recientes eventos políticos y militares en ese país. Según Trump, este cambio podría abrir la puerta a un nuevo liderazgo con “mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas” que podrían generar “algo revolucionariamente maravilloso” en Irán.
Sin embargo, el expresidente también advirtió sobre la gravedad del momento, afirmando que “toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”. Trump expresó que no desea que esto ocurra, pero consideró que es una posibilidad real. En su mensaje, calificó este momento como “uno de los más importantes en la larga y compleja historia del mundo” y finalizó con un mensaje de apoyo: “¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!”.
Este pronunciamiento se produce en medio de una ofensiva coordinada que este martes atacó múltiples puntos de la infraestructura estratégica iraní. Entre los objetivos destruidos se encuentran puentes clave, la red ferroviaria nacional y el principal centro de exportación de petróleo en la isla de Kharg. En la ciudad de Kashan, un ataque al puente ferroviario de Yahya Abad dejó al menos dos muertos y tres heridos, según informó Akbar Salehi, funcionario de seguridad de la provincia de Isfahan, a la agencia oficial IRNA.
Simultáneamente, en la provincia de Qom, al sur de Teherán, el vicegobernador Morteza Heydari confirmó a la televisión estatal que proyectiles enemigos impactaron un puente vital en el oeste de la provincia, afectando gravemente el tránsito hacia la capital. Además, en el norte del país, un ataque aéreo cerró una de las autopistas más importantes que conecta la ciudad de Tabriz con Teherán a través de Zanjan. Según la agencia IRNA, el impacto ocurrió a unos 90 kilómetros de Tabriz y un canal de Telegram vinculado a la Guardia Revolucionaria precisó que un proyectil alcanzó un puente elevado, bloqueando el tránsito en esta ruta clave para el comercio del norte de Irán.
En este contexto, Trump anunció que avanzará contra Irán en el estrecho de Ormuz si fracasan las últimas negociaciones que Estados Unidos mantiene con Irán a través de Pakistán. Reconoció que se trata de una misión militar compleja debido al sistema de defensa articulado por la Guardia Revolucionaria iraní, pero consideró indispensable liberar el Estrecho para evitar que la guerra en Medio Oriente afecte la economía estadounidense.
El líder republicano no solo busca liberar el paso estratégico, sino que también planteó la posibilidad de cobrar un peaje a todos los barcos petroleros que utilizan ese canal marítimo para abastecer a Europa, China, Japón y Corea del Sur. Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Trump afirmó: “¿Por qué no cobraríamos un peaje? Somos los vencedores. Ganamos. Ellos han sido derrotados militarmente”.
Aunque no ofreció detalles sobre el plan para recuperar el control del estrecho de Ormuz, Trump se mostró confiado en una victoria militar si las negociaciones con el régimen chiíta no prosperan. Este escenario marca un punto de inflexión en la tensión entre Estados Unidos e Irán, con posibles repercusiones significativas para la estabilidad regional y global.





