Habló el único argentino del crucero afectado por hantavirus: “Fue una desgracia”

En Actualidad
mayo 11, 2026
Carlos Ferello, único pasajero argentino del crucero MV Hondius, relató la experiencia tras el brote de hantavirus que afectó a la tripulación y pasajeros durante la travesía.

Carlos Ferello, ingeniero jubilado y único argentino a bordo del crucero MV Hondius, rompió el silencio tras el arribo del barco a Tenerife, luego de que un brote de hantavirus transformara un viaje turístico en una emergencia sanitaria internacional. Ferello calificó la experiencia como “una desgracia” y detalló cómo se desarrollaron los hechos que llevaron a la crisis.

El viaje, que estaba previsto para durar poco más de treinta días, se extendió al menos 15 días más debido a la situación sanitaria. “Tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 de mayo, pero ahora se va a alargar por lo menos 15 días más”, lamentó Ferello, aunque destacó el vínculo de fraternidad que se generó entre los pasajeros durante el aislamiento prolongado.

El brote comenzó cuando un matrimonio neerlandés presentó los primeros síntomas mientras el barco navegaba hacia la isla Tristan da Cunha. “Cuando comunicó el capitán que el hombre murió, no se sospechaba nada; eran personas de edad, se lo trató como una infección”, recordó Ferello en diálogo con el canal TN. La situación se agravó en la isla de Santa Elena, donde la esposa del fallecido fue evacuada hacia Johannesburgo, Sudáfrica, donde también falleció poco después.

A partir de ese momento, se confirmaron varios casos de hantavirus a bordo, incluyendo al médico del barco y a un guía turístico. Ambos lograron recuperarse tras ser desembarcados en Sudáfrica. A pesar de la gravedad del brote, Ferello aseguró que no se vivió un clima de pánico generalizado entre los pasajeros. “Como yo estaba solo, siempre comía, desayunaba y paseaba solo; no tenía tanto contacto”, explicó, y agregó que las medidas de distanciamiento ayudaron a frenar nuevos contagios.

Ferello también destacó la labor diplomática argentina durante la crisis. Según informó a la Agencia Noticias Argentinas, “Cancillería y el embajador fueron espectaculares. Estaban en contacto permanente, tanto el Ministerio de Salud como los consulados”. Ante la posibilidad de elegir su destino de repatriación, el ingeniero optó por viajar a los Países Bajos junto a otros 26 pasajeros para cumplir allí con los protocolos sanitarios.

En territorio neerlandés, Ferello y el resto de los extranjeros, provenientes de Japón y Grecia, serán alojados en un hotel donde se someterán a análisis de sangre y a un seguimiento periódico durante 15 días. “Es un viaje inolvidable”, concluyó entre risas irónicas, y remarcó que, a pesar de la tragedia que sufrieron sus compañeros de viaje, el grupo de “fanáticos de los pájaros” y amantes de la navegación mantuvo la templanza hasta llegar a un puerto seguro.

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