La selección de la República Democrática del Congo tendrá que cumplir un aislamiento estricto de 21 días antes de ingresar a Estados Unidos para disputar la fase de grupos del Mundial 2026. Esta medida fue adoptada tras confirmarse un brote de ébola en el país africano, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de contagio durante la competencia.
Andrew Giuliani, jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo, declaró: “Hemos sido muy claros con el Congo en que deben mantener la integridad de su burbuja durante 21 días antes de poder venir a Houston el 11 de junio. También hemos dejado muy claro al Gobierno del Congo que deben mantener esa burbuja o arriesgan no poder viajar a Estados Unidos. No podemos ser más claros”.
Como consecuencia de esta decisión, la selección congoleña suspendió sus entrenamientos en Kinshasa y trasladó su concentración a Bélgica, donde se instaló en Lieja para disputar un amistoso frente a Dinamarca el 3 de junio. Posteriormente, el equipo prevé viajar a España para enfrentar a Chile en La Línea de la Concepción el 9 de junio. Las autoridades sanitarias españolas están analizando posibles medidas adicionales para ese partido.
El calendario del Mundial establece que Congo debutará el 17 de junio en Houston frente a Portugal. Luego, el equipo se enfrentará a Colombia en Guadalajara el 23 de junio y cerrará la fase de grupos ante Uzbekistán en Atlanta el 27 de junio.
Todos los integrantes del combinado nacional, incluido el técnico francés Sébastien Desabre, residen fuera de la República Democrática del Congo y la mayoría juega en clubes europeos. Entre los jugadores destacados se encuentran Chancel Mbemba, defensor del Lille en Francia; Aaron Wan-Bissaka, lateral del West Ham United; y Yoane Wissa, delantero del Newcastle United.
El brote de ébola en Congo, identificado como del tipo Bundibugyo, llevó a la Organización Mundial de la Salud a declarar una emergencia de salud pública internacional. Las cifras oficiales reportan 177 muertes y 750 casos sospechosos, aunque se presume que el alcance real es mayor.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos monitorean la situación y enviaron personal a Europa para supervisar la cuarentena de dos médicos estadounidenses expuestos al virus. Además, el gobierno estadounidense impuso una prohibición temporal de entrada a viajeros que hayan estado en Congo, Uganda o Sudán del Sur durante las tres semanas previas a su llegada.
La directriz estadounidense también exige que el equipo mantenga la burbuja sanitaria durante su paso por Europa. La norma establece que cualquier contacto con personas ajenas al grupo, o la aparición de síntomas dentro del plantel, pondría en riesgo la participación del país en la Copa del Mundo. La responsabilidad recae en la delegación africana, que ajustó su preparación internacional para cumplir con este requisito y asegurar su lugar en el torneo.
(EFE)




