Los casos positivos de influenza aumentaron un 33 por ciento en una semana y ya están en valores similares al 2016. Estacionalidad tardía, explosión de virus respiratorios post pandemia, falta de vacunación y uso de barbijo, algunas de las razones que inciden en el actual contexto.
Fiebre duradera. Tos y mocos persistentes. En muchos casos, conjuntivitis. Y un dolor de cuerpo y cabeza insoportables. Pasan los días, la persona de hisopa, pero da negativo. Efectivamente, no es Covid–19. En la mayoría de los casos, es Influenza. En una semana los contagios registrados de Gripe A crecieron más del 33 por ciento y los valores ya están al nivel de 2016.
En casos de brotes o epidemias el mayor ejemplo lo encontramos con la gente conocida alrededor. Y hoy casi todos tienen algún familiar, amigo o compañera/o de trabajo con gripe. Las guardias volvieron a llenarse de gente con síntomas febriles. “Está en niveles similares a los del Covid hace unos 6 meses. Lo que notamos es mucha persistencia de la tos. Nos pasa que vuelven pacientes dos semanas después creyendo que volvieron a contagiarse, y en realidad es la tos que no se va”, sostienen a este diario desde el sector de Guardia de la Clínica Olivos.
Llevado a datos, el último reporte oficial del Ministerio de Salud de Nación notificó 845.523 casos positivos en los últimos siete días, con una tasa de incidencia acumulada de 1.828 casos por cada 100.000 habitantes. “Si bien los años 2020 y 2021 fueron afectados por la pandemia para la notificación agrupada numérica, se observa un aumento también respecto de los dos años“, remarca el reporte epidemiológico. Y agrega que detectaron «el mayor número de muestras positivas en el grupo de entre 25 y 34 años y de 45 a 64 años».
“En lo que va de 2022 puede notarse un comportamiento inusual tanto en la estacionalidad y número de casos registrados de influenza como por la frecuencia y distribución de otros virus respiratorios (OVR), fundamentalmente metapneumovirus, y parainfluenza”, acotó el Ministerio de Salud.
Algunas razones para un brote de Gripa A
“Lo que se está viendo es un aumento en la tasa de positividad, que es un marcador subrogante de la circulación viral. Se vio desde el 1 de septiembre un aumento de la circulación de los virus influenza, tanto de la A como de la B, incluso el que apareció con bastante presencia en la última etapa es la B. Los meses más fríos del año la tasa positividad estaba en alrededor del 10%, y a partir del 1 de septiembre se volvió el virus más dominante con positividad el 31%”, relata a Tiempo Leda Guzzi, integrante de la comisión de Comunicación de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).
Existen factores que inciden en el actual contexto epidemiológico. Durante la pandemia, sobre todo 2020 y 2021, hubo una caída muy pronunciada en la circulación de virus y bacterias respiratorias. Este año, con las aperturas y la baja del coronavirus, las otras patologías volvieron a niveles previos.
Además afecta la baja en la caída en las tasas de vacunación. El Ministerio lo notó en casi todas las vacunas, por eso para octubre y noviembre lanzaron campaña obligatoria y gratuita para menores contra la polio, sarampión, rubéola y paperas, obligatoria en niñas y niños de 13 meses a 4 años inclusive, hasta el 13 de noviembre. Y se agrega la de





