En el texto, la izquierda criticó a Javier Milei por no tener suficientes diputados ni senadores, votando a favor de todas sus propuestas en el Congreso y recibiendo apoyo de la CGT y la CTA en las calles. Consideraron que la única manera de lograr medidas positivas para el pueblo desde el Congreso es con una gran cantidad de personas manifestándose en todo el país.
Se mencionó que la situación actual con el presidente actúa como un timador al frente de un grupo de delincuentes que ocupan el espacio dejado por el gobierno peronista anterior. Se resaltó que Milei está ajustando y estafando, Karina coimeando, Caputo manipulando cifras y regalando reservas, y Bullrich reprimiendo, generando un malestar generalizado que se expresa en luchas populares en diferentes áreas.
Se destacó que los liberfachos comenzaron el año de manera prepotente, pero se encontraron con una fuerte resistencia por parte de la sociedad, con manifestaciones masivas de repudio. Además, se mencionó la crisis económica en aumento, con inflación y devaluación, sumado a la presión social por diversas demandas. Se señaló que la estafa del gobierno genera indignación adicional en un contexto de malestar creciente.
La situación de Milei y su equipo empeora al regresar al país, enfrentando acusaciones y una investigación judicial que puede demostrar su responsabilidad en la estafa. Se evidencia la crisis institucional y de confianza en la justicia, el Congreso y los medios de comunicación, planteando la necesidad de una respuesta popular contundente en las calles.
Se enfatiza la importancia de la movilización popular para contrarrestar las acciones de Milei y su gobierno, críticas al peronismo por la falta de acción efectiva, y la propuesta de construir una nueva central sindical combativa. Se plantea la necesidad urgente de empoderar al pueblo para tomar decisiones, promoviendo la participación directa en instancias asamblearias y coordinaciones desde la base.
Se propone una serie de medidas para transformar la realidad actual, incluyendo la prohibición de prácticas financieras abusivas, la estatización de bancos privados, la generación de empleo a través de obras públicas masivas, y la defensa de derechos fundamentales. Se subraya la importancia de construir un proyecto de izquierda anticapitalista y socialista, fortaleciendo la acción política y organizativa mediante la convocatoria a un gran Congreso del FIT-U.
Se concluye instando a superar el proyecto ultra-reaccionario de Milei y construir una verdadera revolución desde la participación popular y la conformación de un gobierno en el que el pueblo tenga voz decisiva.