Las palabras de Ricky Rubio sobre Lamine Yamal: “Le están dando una responsabilidad a un pibe que capaz todavía no está preparado”

En Deportes
julio 07, 2025

La historia de Ricky Rubio ofrece un prisma singular para analizar los efectos de la presión mediática y las expectativas sobre los deportistas que irrumpen a una edad temprana en la élite. El jugador debutó profesionalmente con 14 años en la ACB, situación que lo obligó a enfrentarse antes de tiempo a la exigencia y la atención pública, un fenómeno que hoy observa con preocupación en el caso de Lamine Yamal, joven figura que acapara titulares en el fútbol español.

En una entrevista con Jordi Évole, Rubio compartió su perspectiva sobre la precocidad en el deporte y sus consecuencias. “Veo reflejadas cosas de mi vida en la de él. Creo que se le está dando una responsabilidad a un niño que igual todavía no está preparado. Parece que porque juegue bien al fútbol en este caso, tiene que saber manejarlo todo”, señaló el exjugador de la NBA, quien conoce de cerca los desafíos de los talentos adolescentes. Las palabras de Ricky llegan en un contexto donde Lamine Yamal, que apenas supera los 16 años, ha saltado de la cantera del Barcelona a la atención nacional e internacional, disputando minutos cruciales en partidos de alto nivel y representando a una de las instituciones más relevantes del fútbol mundial. Esta rápida transición hacia el protagonismo convierte al joven delantero en el centro de expectativas y proyecciones tanto deportivas como extradeportivas.

Ricky, cuya carrera comenzó con una intensidad similar, recorre su propia experiencia para emitir una advertencia sobre el riesgo de imponer roles adultos a quienes aún están en proceso de formación personal. Durante su charla, el base recordó el impacto que tuvo la presión mediática en su propio desarrollo, así como la dificultad para gestionar las emociones en un entorno que prioriza el rendimiento y la imagen. “Jugar en la NBA ha sido una experiencia brutal, pero igual la persona hubiese sido más feliz en Badalona. En mi tercer o cuarto año en la NBA no lo estaba pasando bien. Me abrí en una entrevista. Un jugador experimentado me dio el consejo de no abrirme para que los demás no explotaran mis puntos débiles. Vi que entonces todo tenía que ser un mundo falso y bonito, tenía que esconder mis emociones”, relató Rubio, que tras la pérdida de su madre en 2016 enfrentó uno de los periodos más difíciles de su vida.

El jugador del FC Barcelona

Al hablar sobre la figura de Lamine Yamal, Rubio no solo reflexionó sobre el peso que asume en el campo. Analizó la influencia que puede tener en otros niños que lo toman como referencia. Reveló una anécdota de su entorno familiar: “No hablamos de fútbol, de baloncesto poco y de deporte en general poco, yo veo algo de baloncesto, pero fútbol no vemos, y mi hijo de cinco años se apuntó a fútbol en el colegio. Le compraron unas zapatillas de fútbol para su cumpleaños y me preguntó si eran las de Lamine Yamal. Pensé ‘si este nombre no había estado en casa’. Pues en el colegio se habla”. El alcance mediático del futbolista trasciende lo estrictamente deportivo y alcanza el imaginario colectivo de los niños.

Ricky planteó preguntas sobre la preparación emocional de estos jóvenes que, de la noche a la mañana, se convierten en figuras públicas. “¿Le están formando y preparando suficiente para saber eso? ¿Es consciente también de aceptar esa responsabilidad o como sociedad le tenemos que exigir esa responsabilidad solo porque juegue bien al fútbol?”, cuestionó. Esta reflexión pone sobre la mesa la necesidad de acompañamiento para quienes viven procesos de maduración bajo los focos, en un momento en que deben conciliar el desarrollo personal con la presión de rendir a alto nivel y representar a millones de aficionados.

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Tanto la experiencia de Rubio como la irrupción de Lamine Yamal renuevan el debate sobre la gestión del talento adolescente en el deporte profesional. La historia del baloncestista es un ejemplo de los riesgos asociados a la sobreexposición y la sobrecarga de responsabilidades. Sus palabras alertan sobre la importancia de crear entornos que prioricen el bienestar humano junto al desarrollo deportivo. Entender las trayectorias de quienes alcanzan logros extraordinarios en la adolescencia exige mirar más allá de los récords y los triunfos. La advertencia de Ricky Rubio invita a reflexionar sobre los límites y las obligaciones que la sociedad impone a los niños prodigio.

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