En un encuentro realizado este martes en el Centro Provincial de Convenciones (CPC) de Paraná, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, se reunió con alrededor de 70 u 80 intendentes y jefes comunales de todos los partidos políticos de la provincia. La reunión, según fuentes oficiales, buscaba abordar la delicada situación económica que enfrentan los municipios, marcada por la caída de la coparticipación, el desfinanciamiento nacional y la disminución de la recaudación propia. Además, los mandatarios locales expresaron su apoyo al reclamo conjunto que impulsa Entre Ríos ante el Gobierno nacional por una distribución más equitativa de recursos.
Un tema inesperado que dominó la agenda fue el reciente “decretazo” del Gobierno nacional, formalizado mediante los decretos 450 y 452 publicados en el Boletín Oficial, que prohíbe incluir tasas municipales en las boletas de servicios públicos. Damián Arévalo, intendente de Feliciano, calificó esta medida como una forma de “hostigamiento” hacia los municipios. En diálogo con Diario Junio, afirmó: “En este momento se viene un nuevo aumento de la electricidad. Las grandes generadoras van a volver a aumentar y quieren tener de chivo expiatorio a los municipios porque cobramos las tasas”. Arévalo advirtió que esta situación podría desequilibrar aún más las finanzas locales, ya que los municipios dependen de estas tasas para servicios como el alumbrado público.

Durante la reunión, Frigerio planteó posibles soluciones, como la aplicación de una ley provincial que otorga autonomía para acordar con los municipios la percepción de tasas. Según Arévalo, se sugirió que la provincia cobre algunas contribuciones y luego las redistribuya, aunque esto generó dudas sobre cómo evitar que los vecinos perciban un doble cobro. Además, el intendente señaló que los municipios ya están asumiendo responsabilidades que exceden sus capacidades, como gastos en hospitales, combustible para patrulleros y medicamentos, en un contexto de “escasez total por la retirada del Estado nacional”.
El ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Boleas, informó a los intendentes que no habrá mejoras presupuestarias este año, a diferencia de lo habitual, y que la caída de la coparticipación podría incluso afectar el pago de sueldos en tiempo y forma. Arévalo destacó la gravedad de la situación social en Feliciano, donde el municipio pasó de gastar entre 3,5 y 4 millones de pesos mensuales en comedores a casi 8 millones. Por su parte, el ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, subrayó la postura del gobernador: “Desde el inicio de la gestión, el gobernador dejó claro que iba a acompañar y brindar gobernabilidad al Gobierno nacional, pero también que no iba a dudar en defender lo que le corresponde a Entre Ríos”.
Finalmente, los intendentes entregaron a Frigerio un documento expresando su preocupación por la caída de recursos y respaldando las gestiones del gobernador junto a otros mandatarios provinciales para lograr un esquema de distribución más federal. A pesar del apoyo unánime, Arévalo confesó al salir del encuentro: “Salimos más preocupados de lo que entramos”, reflejando el clima de incertidumbre que atraviesan los gobiernos locales en Entre Ríos.





