No la rompió como piloto, llevó a Red Bull a la gloria, su pareja es una estrella y le puso el ojo a Colapinto: la historia de Christian Horner

En Deportes
julio 10, 2025

El ambiente de la Fórmula 1 está convulsionado por el despido de Christian Horner como jefe del equipo Red Bull. Por ahora, el ex piloto de 51 años se va a refugiar en su mansión junto a su esposa, la ex Spice Girl, Geri Halliwell, quien fue clave en los últimos años y hasta lo bancó en medio de la polémica por las acusaciones de un comportamiento inadecuado de su marido con una compañera de trabajo.

Horner, que nació el 16 de noviembre de 1973, viene de una familia inglesa de muy buena posición económica y metida en la industria automotriz: su abuelo era jefe de compras de la Standard Motors Company, una de las fábricas de autos más emblemáticas del Reino Unido.

Después de comprar un karting por 82 dólares, empezó a correr a los 18 años, una edad en la que en su época los pilotos ya estaban en categorías antesala de la F1. Fue haciendo carrera en las divisionales menores y llegó a la Fórmula 3000 (hoy Fórmula 2), que por entonces era la previa directa a la Máxima, donde un sexto puesto fue su mejor resultado. Se las ingenió para financiar y armar su propio equipo, el Arden Internacional, con el que corrió por dos años.

Hasta que a los 25 se dio cuenta de que lo suyo no era manejar, cuando en uno de los ensayos de pretemporada no le pudo seguir el ritmo al colombiano Juan Pablo Montoya. “Lo recuerdo muy bien. Fue en Estoril, Portugal. Seguí a Montoya en la curva uno, una curva muy grande y rápida en la que necesitabas mucho control, velocidad y huevos. Mirándolo desde allí, acepté que no podía hacer lo que él hizo: desconectar el cerebro del pie”, confesó. Esa experiencia fue un quiebre y no se bajoneó para nada. Entendió cuál era su rol. Potenció su capacidad de liderazgo y manejo de su escudería, que ganó los títulos de equipos entre 2002 y 2004 y el de Pilotos, en 2003 con el sueco Björn Wirdheim y 2004 con el italiano Vitantonio Liuzzi.

Su capacidad la vio el dueño de la bebida energizante Red Bull, Dietrich Mateschitz, quien en 2005 compró lo que quedaba del ex equipo Jaguar y armó su propia escudería en la F1. Con 31 años se convirtió en el jefe de equipo más joven de la categoría. El resto es historia conocida: su programa de formación de pilotos cambió la historia y marcó un hito con su primer gran exponente, Sebastian Vettel, que fue campeón de 2010 a 2013, el mismo período en que la escudería austriaca se quedó con los cuatro títulos de Constructores.

“Nunca lucho por la motivación. La motivación es algo que arde por dentro. Creo que ganar se vuelve adictivo”, reconoció Horner. “Es el miedo al fracaso lo que nos impulsa a todos en Red Bull. La F1 es un negocio tan competitivo que no puede permitirse perder el ritmo. Todavía soy relativamente joven y todavía hay mucho que quiero lograr”, agregó.

Con su otra gran figura formada en Red Bull, Max Verstappen, y los potentes motores Honda, en 2021 volvieron a dar pelea y le pusieron fin al reinado de Hamilton y Mercedes. El neerlandés de 27 años es el vigente cuádruple campeón mundial y, aunque no tiene el mejor auto, da pelea con el RB21, como se denomina al monoposto de la escudería de Milton Keynes.

Malas decisiones, como la prematura renovación del contrato a Sergio “Checo” Pérez antes de la mitad de la temporada, la novela por la rescisión del contrato del mexicano, a quien tuvieron que pagarle una fortuna; el escándalo del “Hornergate” que ya se sabe; los idas y vueltas con las promociones de Yuki Tsunoda y Liam Lawson de Racing Bulls al equipo principal; la salida del cerebro técnico del equipo, Adrian Newey, y los malos resultados, llevaron a Red Bull a decidir destituir a Horner. Hay que recordar que el año pasado Horner lo quería al argentino Franco Colapinto y negoció por él con el jefe de Williams, pero el dinero que pidió el equipo inglés fue demasiado en un momento en que Red Bull también estaba resolviendo su vínculo con Checo Pérez.

El amor es más fuerte

Hace tres décadas, Geri Halliwell era una de las integrantes de una banda pop inglesa que fue furor, las “Spice Girls”. Por ese entonces, un joven piloto de 22 años llamado Christian Horner corrió en categorías promocionales británicas buscando llegar a la F1. Tiempo más tarde ambos se encontraron, formaron una familia y viven en una lujosa casa de campo donde disfrutan de su tiempo.

El mundo de la F1 es muy estresante. “Una picadora de carne”, la definió Bernie Ecclestone, quien fue el dueño de la categoría durante casi 40 años, pese a lo duro que era el magnate inglés a la hora de hacer negocios.

Recorrer miles de kilómetros a través de cuatro continentes, 24 fechas, empezar con los viajes en febrero antes de las pruebas de pretemporada, diseñar las estrategias del equipo, tomar decisiones, liderar un grupo que en un equipo grande como Red Bull llega a las 650 personas, implica un gran desgaste mental.

Por eso el ahora ex team-manager cada vez que está lejos de un circuito recarga las pilas junto a su compañera y sus hijos. El lugar preferido es su imponente casa de campo de Banbury en el condado de Oxfordshire (90 kilómetros al norte de Londres), alejada de todo y donde los Horner prefieren una existencia más tranquila, sin los relojes ni presiones habituales que hay en los circuitos donde corre la Máxima.

Allí la pareja vive junto a su hijo, Montague, de 5 años. Además, Horner es el padrastro de la hija de Geri, Bluebell Madonna, de 16 años, y también tiene otra hija, Olivia, de 9 años, de su matrimonio anterior con Beverley Allen.

En la exclusiva mansión tienen una granja que el mismo Horner arregló. “Restaurarla ha sido mi pasatiempo, la forma en que elimino las carreras de mi mente. La casa principal está terminada, pero ahora se están remodelando los graneros”, contó en una entrevista con Luxury London en 2019, donde también dio otros detalles de su vida.

En la granja tienen tres burros en miniatura, caballos y cabras en los corrales de la estancia. También tienen un lago propio donde hay patos y que la familia usa para andar en bote. Incluye una cancha de tenis y una piscina cubierta que inauguró antes del Gran Premio de F1 de Gran Bretaña de 2019 con un selecto grupo de invitados. Para Horner es el lugar perfecto para vivir lejos del ruido de los motores y de la vorágine de la F1, aunque ahora tendrá más tiempo para poder disfrutarlo.

Horner afirmó que su residencia campestre “se ha convertido en el hogar perfecto para relajarse y alejarse de todo”. La familia ensamblada vive allí desde que Christian y Geri se casaron en 2015. Ambos suelen compartir muchas fotos e historias en sus cuentas de Instagram, en especial ella, muy lejos de sus días de estrella pop, cuando era la “más picante” de las Spice Girls.

A los dos les gusta cocinar: Geri se luce en su amplia cocina con cuatro hornos separados, su especialidad son los pasteles y los panes, según lo que difunde en la red social. Mientras que Christian también la rompe con la parrilla, en la que agasaja a los suyos.

Además, el ahora ex jefe de Verstappen disfruta con su hijo más pequeño que ya sabe lo que es manejar, al menos de un mini tractor. “A Monty le encanta andar en su tractor de juguete por el predio y la casa”, aseguró y una foto junto a su John Deere lo confirma.

Y en el interior de la casa tienen varias salas de estar donde se divierten. Allí tienen una rockola Wurlitzer original de 22 mil dólares. Cuando Horner celebró su cumpleaños Nº 45, Geri publicó un video en vivo cantando el hit de Michael Jackson, Billie Jean, mientras agradecía a Christian por la música, lo que sugería que era un regalo para ella. En otro salón hay una impresionante araña de luces, así como una chimenea de mármol.

En el predio a la familia le encanta disfrutar de los enormes terrenos donde suelen llevar a sus perros (entre ellos un West Highland Terrier llamado Bernie, en honor a Ecclestone) y Christian se mueve en un vehículo UTV patrocinado por Red Bull, mientras que el resto de la familia pasea en cuatriciclos. También disfrutan de los amplios jardines y recogen frutas y verduras que ellos mismos plantaron en una huerta.

Además, Horner tiene una impresionante colección de autos y, gracias a la sociedad de Red Bull con Aston Martin, tiene algunos clásicos de la marca británica como un DB5, que fue el auto elegido por Sean Connery cuando interpretó a James Bond en “007 contra Goldfinger”.

“También tengo un AC Cobra y dos Mini Cooper que originalmente pertenecieron a Ringo Starr y Paul McCartney. Geri me regaló un jeep Willys por mi cumpleaños y busqué un viejo MGB Roadster (deportivo descapotable)”, concluyó.

Pareja glamorosa

La relación entre Horner y Halliwell fue un festín para los medios británicos, en especial, para las revistas del corazón. Por su alta exposición mediática fue una combinación explosiva y muchas versiones circularon sobre cuándo nació su relación sentimental, aunque ambos afirmaron que primero solo fueron “buenos amigos”.

Se conocieron en el GP de Mónaco de 2009, en el que ella fue invitada. Más tarde se habrían vuelto a ver en el verano europeo en Ibiza y en el GP de Gran Bretaña de 2013 (30 de junio) apareció una foto donde se los vio muy cerca y de hecho a los de Red Bull les llamó la atención ver a Geri en el box.

En octubre de 2013, Beverley Allen, la ex mujer de Horner, dio a luz a Olivia mientras el jefe de Red Bull estaba en el GP de Japón. Según el Daily Mail, para ese momento la relación con la ex Spice Girl ya era un hecho, aunque en diciembre se habrían separado porque él intentó recuperar a Allen, algo que no funcionó y así se terminó un matrimonio de casi 14 años. Geri quedó devastada porque, según sus cercanos, hasta conocer a Christian siempre había tenido mala suerte con sus ex parejas. Pero al poco tiempo se reencontraron y apostaron por su amor.

En marzo de 2014 blanquearon su romance y en ese momento el mismo medio inglés tituló: “El jefe de la F1, su pareja embarazada, y cómo Geri Halliwell robó su pole position”, con una foto caminando juntos cerca de la casa de ella en Londres.

En noviembre de 2014, se comprometieron y se casaron en mayo de 2015 en la Iglesia St Mary’s, en Bedfordshire. “Geri y Christian están decepcionados porque sus padres no van a asistir, pero todos sus hermanos, su familia más cercana y sus amigos estarán ahí”, dijo un amigo al Sunday Mirror. “Están muy molestos por todo lo que ha sucedido y sienten que sus lealtades están muy divididas”, agregó la fuente, después de que se supiera que los padres del novio no le perdonaron a su hijo que hubiera dejado a su ex esposa Allen.

“Realmente fue el día más feliz de mi vida, fue tan increíble. Nunca había encontrado a alguien que yo creía que fuera la persona adecuada. Pero cuando conocí a Christian, yo automáticamente lo sentí. Le dije a una amiga: ‘Me encontré con el hombre con el que quiero casarme’”, confesó Geri.

Por ahora Christian Horner verá cómo se rearma en el mundo de la F1. Más allá de las polémicas y las críticas, es un profesional que demostró ser muy capaz liderando un equipo y bajo su mando Red Bull logró 14 Campeonatos Mundiales en 20 años, 8 de Pilotos y 6 de Constructores. Por el momento, analizará el futuro y descansará en su casa junto a su familia, lo más importante que tiene.

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