El futuro de Alex Albon en la Fórmula 1 vuelve a ser tema de conversación: otra vez apareció en la mira de Red Bull, que lo dejó afuera a fines de 2020. El piloto de 29 años está afianzado en Williams, donde tiene contrato hasta 2027. Una posible salida del tailandés o de su compañero de equipo Carlos Sainz, pone sobre la mesa la idea de un hipotético retorno de Franco Colapinto y hay un motivo por el cual no sería una locura.
La escudería austriaca retomó el contacto con el piloto tailandés en las últimas semanas, según informó Motorsport. La posibilidad de que regrese a la escudería de Milton Keynes para la temporada 2026 sigue en pie, aunque las circunstancias actuales hacen que el panorama sea complicado.
El propio Helmut Marko, responsable de la gestión de pilotos en Red Bull, reconoció en más de una ocasión que la decisión de dejar de lado a Albon a fines de 2020 fue apurada. A pesar de que Marko recibió muchas críticas por su estilo de gestión, su apuesta por Max Verstappen le dio una posición de fortaleza dentro del equipo. Sin embargo, Albon representa una excepción en la trayectoria de Marko, ya que sigue siendo el único piloto cuya salida lamenta abiertamente.
La relación de Albon con Red Bull estuvo marcada por idas y vueltas. Inicialmente, el piloto fue apartado del programa tras una sola temporada en 2013, pero fue reincorporado a fines de 2018, después de terminar tercero en la Fórmula 2, por detrás de George Russell y Lando Norris. Su paso por Toro Rosso fue breve, ya que tras doce Grandes Premios lo subieron a Red Bull para reemplazar a Pierre Gasly. En 2020, compartió equipo con Verstappen, pero solo logró la mitad de los puntos de su compañero, un rendimiento que Marko consideró insuficiente para garantizarle la continuidad.
Con el paso del tiempo, la valoración sobre el desempeño de Albon en su primera temporada completa con Red Bull cambió. Marko admitió que la decisión de apartarlo pudo haber sido un error, especialmente ahora que Albon encontró estabilidad en Williams, donde se convirtió en una pieza clave de un proyecto que apunta alto para 2026.
A pesar de que la herida de su salida sigue abierta, Red Bull volvió a interesarse por la situación de Albon. En 2023 ya hubo acercamientos, y las conversaciones se han intensificado recientemente. Aunque no trascendieron detalles concretos sobre los planes de Marko y Laurent Mekies (jefe del equipo), se contempla la posibilidad de que Albon sea una opción para 2027, sin descartar su incorporación para la próxima temporada. El respaldo de Chalerm Yoovidhya, accionista mayoritario de Red Bull y compatriota de la madre de Albon, le suma un elemento de peso a la negociación. Albon, nacido en Londres, mantiene una estrecha relación con Tailandia, lo que refuerza su vínculo con el grupo de la bebida energizante.
El panorama para la próxima temporada presenta varios desafíos. Red Bull debe definir cuatro butacas, dos de las cuales ya parecen asignadas a Max Verstappen e Isack Hadjar. Para los otros dos puestos, los candidatos principales son Liam Lawson, Yuki Tsunoda y Arvid Lindblad, aunque la opción de Albon para acompañar a Verstappen sigue sobre la mesa. Las probabilidades de que el acuerdo se concrete en este momento no son elevadas, no tanto por cuestiones contractuales —el apoyo de Yoovidhya podría facilitar una compensación económica—, sino por la situación interna de Red Bull.
Desde la perspectiva de Albon, el regreso supondría la oportunidad de sacarse una espina y acceder a un contrato de piloto principal, con un salario acorde a ese estatus. No obstante, también implicaría asumir el reto de ocupar una butaca históricamente exigente y sometida a una fuerte presión. Además, en el plano técnico, no existe certeza de que en 2026 el monoplaza de Red Bull supere al de Williams, que contará con la unidad de potencia de Mercedes y se perfila como un proyecto en ascenso.
En caso de que Albon decida rechazar la oferta, Marko deberá aceptar el error cometido hace cinco años, cuando optó por dejar de lado a un piloto que hoy vuelve a estar en la mira de la escudería.
¿Y Colapinto qué hace en esta historia? El argentino todavía tiene contrato con Williams y fue cedido por cinco años a Alpine. La cuestión es ver qué puede pasar si el equipo inglés se queda sin uno de sus pilotos. De existir una cláusula de repesca, quizás el bonaerense podría regresar al equipo inglés, pero es algo que puede responder su jefe, James Vowles, quien a cada crítica o análisis ambiguo de Flavio Briatore, siempre salió a defender a Franco.
El team-manager inglés aceptó prestar al pilarense porque le interesa que corra y esa habría sido una de las condiciones para lograr el traspaso a fines del año pasado. Hay un interés de Vowles y de Williams de que Colapinto corra y sume kilómetros en competición, porque invirtieron mucha plata en su desarrollo de piloto en el año y medio que estuvo en su academia. En ese período hubo cientos de horas en el simulador de F1, sus dos primeras pruebas arriba de un coche de F1 (Rookie Test en Abu Dhabi 2023 y FP1 en Silverstone 2024) y parte del presupuesto para correr en Fórmula 3 y Fórmula 2. Más allá de la cesión a Alpine, en Grove, sede del equipo inglés, quieren capitalizar aún más al representante albiceleste.
Franco Colapinto fue reclutado por la academia de Williams en enero de 2023 por el interés del propio Vowles y del director deportivo, Sven Smeets. Ambos le dieron la chance y se la jugaron por el argentino para que debute el 1 de septiembre de 2024 en Italia y corra el resto de las ocho Grandes Premios.





