El Atlético de Madrid dice adiós a su aventura en el Mundial de Clubes. Los rojiblancos necesitaban una goleada, necesitaban que sus delanteros marcaran todos esos goles que no habían registrado desde que comenzó la competición. Los primeros minutos no invitaron al optimismo, con un Botafogo que apuntaba a hacer pleno de victorias rondando la portería de Oblak, pero a medida que fueron pasando los minutos, los equipos se cambiaron los papeles. Los del Cholo Simeone salieron de su cueva para lanzarse a por esos ansiados tres goles. A falta de cinco minutos para que terminara el partido, Griezmann elevó las esperanzas de los rojiblancos con un gol, pero no fue suficiente. Con el pitido final se hicieron realidad las peores pesadillas de los atléticos: habían sido eliminados del Mundial de Clubes.





