Ausentismo histórico: Con una participación del 74% fue la elección presidencial con más baja concurrencia desde 1983

En Nacionales
octubre 22, 2023
La apatía electoral volvió a expresarse hoy en las urnas. La cantidad de votantes creció desde los comicios del 13 de agosto hasta el 74% del padrón, pero aún así las elecciones presidenciales de 2023 serán recordadas por haber sido las de mayor ausentismo desde el regreso de la democracia: poco más de 9 millones de personas no ejercieron hoy su derecho voto, según los datos provistos por la Cámara Nacional Electoral.

La apatía electoral volvió a expresarse hoy en las urnas. La cantidad de votantes creció desde los comicios del 13 de agosto hasta el 74% del padrón, pero aún así las elecciones presidenciales de 2023 serán recordadas por haber sido las de mayor ausentismo desde el regreso de la democracia: poco más de 9 millones de personas no ejercieron hoy su derecho voto, según los datos provistos por la Cámara Nacional Electoral.

La participación electoral en estos comicios generales creció casi cuatro puntos desde las Primarias de agosto, un número ligeramente inferior a los 5-6 puntos más que se esperaban. En las PASO había votado el 70,4% del padrón en las PASO, la participación más baja desde 1983. Hubo 10.469.430 electores que no fueron a votar, en tanto este domingo no lo hicieron 9.205.303. La diferencia en la concurrencia fue de 1.264.127 votos.

 

La irrupción del fenómeno Milei instaló, desde agosto en adelante, la discusión sobre las elecciones en la conversación pública, pero ni siquiera eso alcanzó para motivar el voto. El alto rating que tuvieron los debates presidenciales parecía indicar un mayor interés general por la elección presidencial, pero el desinterés hacia la política se hizo notar en un contexto de crisis económica y de desesperanza generalizada.

 

El crecimiento de los votos este domingo en comparación con las PASO es una tendencia habitual a lo largo de la última década. Las elecciones generales suelen ser más atractivas para el electorado que las PASO, en especial cuando son comicios presidenciales.

La diferencia entre estas dos etapas electorales en 2015 había superado los 6 puntos porcentuales y 4 puntos en 2019. La elección que consagró a Mauricio Macri presidente, marcó el techo de participación de la última década, con el 81% del electorado. Hace cuatro años, Alberto Fernández fue electo presidente con el 80,4% de participación electoral.

 

La apatía electoral es un fenómeno que ya se había manifestado en prácticamente todas las elecciones provinciales y se replicó a nivel nacional en las PASO, que también había registrado mínimos históricos, con excepción de los comicios de 2021, que se habían organizado cuando todavía había restricciones por el COVID-19.

 

El analista Lucas Romero define la apatía electoral como una “desafección” de la ciudadanía con la política. “Es evidente que se rompió el vínculo de responsabilidad del ciudadano con el sistema político. Hay un pacto transaccional en la democracia: uno asume la responsabilidad de elegir para que, luego, eso sea beneficioso. Pero si tengo que ir a votar y permanentemente los tipos que elijo me hacen la vida cada vez más difícil, entonces, ¿para qué voy a ir a votar? El descenso de la participación electoral y el voto en blanco son dos expresiones de esta misma problemática”.

 

El consultor comenta que, en sus habituales encuestas sobre la situación del país, el sentimiento más repetido entre los entrevistados es la tristeza. “La apatía es el componente de esta crisis que estamos viviendo, que es como un 2001, pero en cámara lenta. Hubo alternancia en el gobierno pero no se resuelven los problemas. Cuando te pasa algo malo muy lento es como que no reaccionas. No es reactivo, no hay bronca, sino resignación y tristeza. Deberíamos sorpre

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