Al describir las primeras impresiones tras su estreno oficial en el Abierto de Australia, Carlos Alcaraz reconoció la dificultad de trasladar el esfuerzo de la pretemporada a la competición real, subrayando que ni la intensidad de los entrenamientos ni la preparación previa igualan la presión y el desgaste mental que provocan los encuentros oficiales. En sus declaraciones a Eurosport, reproducidas por la agencia Europa Press, el tenista español puntualizó que “da igual las horas que entrenes, da igual lo fuerte que entrenes, que al final la tensión, los nervios, los momentos difíciles de un partido no lo puedes asemejar en los entrenamientos”.
El partido de Carlos Alcaraz frente al australiano Adam Walton, que culminó con marcador de 6-3, 7-6(2), 6-2 a favor del español, formó parte del debut del murciano en la temporada y en el primer Grand Slam del año. Según consignó la agencia Europa Press, Alcaraz valoró haber solventado un duelo marcado por los altibajos, señalando que Walton ofreció una oposición exigente con largos intercambios y un gran ritmo de juego, elementos que el español consideró positivos para elevar su nivel de desafío.
El diario explicó que Alcaraz evidenció autocrítica al referirse a sus áreas de mejora, enfatizando: “Hoy ha sido un partido de bastante ritmo, pero todavía físicamente y también mentalmente tenemos que ir adaptándonos a aguantar este tipo de partidos. Poco a poco lo vamos a ir cogiendo de una buena manera”. Reconoció además que el debut en los torneos grandes acarrea una dificultad añadida, afirmando que los primeros partidos nunca resultan fáciles, sobre todo en las circunstancias de inicio de curso competitivo.
Tal como recogió Europa Press, el jugador español detalló que en este primer cruce de la temporada experimentó fases de tenis muy bueno alternadas con otros momentos de menor nivel, enfrentando situaciones complicadas. Alcaraz destacó que la capacidad de superar obstáculos en los primeros partidos de la temporada constituye un aspecto favorable en su desarrollo, y remarcó que le sirvió para recuperar las sensaciones de competencia oficial después del parón fuera de torneos.
El propio Alcaraz expresó que su preparación previa se caracterizó por la exigencia física, aunque admitió que sólo la experiencia real permite adquirir el ritmo específico de competición y afrontar la presión emocional propia de los partidos oficiales. El español manifestó que la victoria en tres sets, las horas acumuladas en pista y el reencuentro con el ambiente competitivo representan pasos importantes en su proceso de adaptación para afrontar la exigente agenda de Grand Slams.
La importancia que otorga el tenista murciano al fortalecimiento físico y psicológico quedó patente en diferentes fragmentos difundidos por Europa Press. Alcaraz manifestó que prefiere medirse a rivales que le plantean dificultades como Walton, con el objetivo de pulir su resistencia y su respuesta ante estímulos de alta exigencia. Esta perspectiva busca asentar una progresión gradual a lo largo de la temporada en los grandes escenarios del tenis mundial.
Según publicó Europa Press, Alcaraz anticipa que el proceso de adaptación física y mental se consolidará progresivamente a medida que dispute más partidos oficiales y supere desafíos similares al enfrentado en Melbourne. Esta dinámica, remarcó, será clave para su desempeño en futuros compromisos y para consolidar su competitividad en los principales torneos del circuito profesional.





