Las bebidas son las más afectadas: caen fuerte las ventas de gaseosas, cervezas y vinos. Fiambres y quesos fueron reemplazados por fideos. “La cuestión está complejísima. Se nota en los tickets, porque la gente no tiene un mango. Y no solo en los sectores más pobres, también en la clase media”, señaló Juan Milito, presidente del Centro Unión Almaceneros.
Los aumentos de precios tampoco se detienen: las gaseosas subieron un 6%, la panificación un 5% y se esperan nuevos incrementos en cervezas y artículos de limpieza. “No sé hasta dónde van a seguir los aumentos porque la caída del consumo cada día es mayor”, alertó Milito.
El dirigente vinculó la crisis con los salarios deteriorados: “Imaginate qué puede comprar la gente con una paritaria del 1%. Como me dijo un cliente: ‘estamos peleando por un kilo de suprema por mes’”.
La situación también golpea a supermercados y panaderías. Los clientes van más seguido pero compran menos y priorizan las promociones. En las panaderías, la caída interanual ronda entre el 10% y el 15%.





