El presidente estadounidense, Donald Trump, habló este miércoles por primera vez con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y entre los temas tratados estuvo la situación de Venezuela. Trump informó en su cuenta de la red social Truth Social: “Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro cercano. Se están haciendo arreglos entre el secretario de Estado Marco Rubio y el canciller de Colombia. La reunión tendrá lugar en la Casa Blanca”.
El 7 de enero, Petro había convocado marchas en todo Colombia en respuesta a las amenazas de Trump de realizar una incursión militar en el país, similar a la que ordenó contra Venezuela. Tras la conversación con Trump, el mandatario colombiano reconoció que inicialmente planeaba dar un discurso “bastante duro”, pero lo modificó luego de la llamada. Reveló que solicitó a Trump que “se restablezcan las comunicaciones directas entre cancillerías y presidentes” de ambos países. Además, confirmó que hablaron sobre narcotráfico y la situación en Venezuela. Petro señaló: “Llegaron a convencer a Trump que yo era el rey de la fábrica de cocaína… Trump no es bobo”.
Esta conversación se produjo después de que el gobierno colombiano condenara la intervención militar ordenada por Washington contra Caracas, que terminó con la detención del líder chavista Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York, donde está siendo juzgado junto a su esposa. El fin de semana anterior, molesto por esta situación, Trump declaró: “Déjenme decirles que Colombia también está muy enferma, dirigida por un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos, y no lo va a hacer por mucho tiempo”.
Trump agregó: “Él tiene molinos de cocaína y fábricas de cocaína. Él está haciendo cocaína y la están enviando a Estados Unidos, así que tiene que cuidar su culo”. Cuando un periodista le preguntó si eso implicaba una operación militar en Colombia, respondió: “Me parece bien”.
En respuesta, Petro publicó el lunes en su cuenta oficial en la red social X: “Juré no tocar un arma más desde el pacto de paz de 1989, pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”. También afirmó: “Cada soldado de Colombia tiene una orden desde ya: todo comandante de la fuerza pública que prefiera la bandera de EEUU a la bandera de Colombia se retira inmediatamente”.
El presidente colombiano fue guerrillero del M-19 hasta la firma del acuerdo de paz y el abandono de las armas. Luego inició una carrera política que lo llevó a ser congresista y alcalde de Bogotá.
En una rueda de prensa el martes, la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, afirmó que el enfrentamiento entre el chavismo y Trump “tiene que ver con intereses económicos, la necesidad de petróleo para una economía fósil como la de Estados Unidos. Estados Unidos ha sido un país que a lo largo de su historia ha hecho intervenciones en diferentes países en búsqueda de los recursos que necesita para su economía”.
Por su parte, el vicecanciller colombiano, Mauricio Jaramillo, declaró en una entrevista con la agencia AFP en Bogotá: “Son los venezolanos y no una potencia extranjera los que deben decidir quién es su gobierno y cuál es su futuro”.





