Alexander Zverev relató que el golpe anímico de la derrota sufrida en la primera ronda de Wimbledon en 2025 marcó un cambio profundo en su trayectoria deportiva. Según publicó el medio, Zverev transmitió que aquel episodio le llevó a buscar ayuda profesional y repensar su carrera. El tenista alemán, actualmente de 28 años, expresó que el revés contra Arthur Rinderknech en el Grand Slam británico representó para él un “punto de inflexión”, generando un proceso de reflexión tanto en lo personal como en lo profesional. Zverev compartió su perspectiva durante una conferencia de prensa previa al debut del equipo alemán en la United Cup, torneo de equipos mixtos que se desarrolla en Sídney, Australia.
De acuerdo con la información difundida, Zverev manifestó que aquel momento en Wimbledon tuvo un impacto notable en su estado de ánimo, desencadenando sentimientos de soledad, dificultades con la motivación y problemas de salud mental. Ante este escenario, el jugador hamburgués optó por recurrir a apoyo profesional, una decisión que, en sus palabras, le permitió abrir una nueva etapa en su vida deportiva. “En cierto modo me ayudó porque me ha permitido empezar de nuevo”, remarcó durante su diálogo con los periodistas.
El medio informó que, además de los desafíos mentales, Zverev lidió con molestias físicas recurrentes durante 2025, lo que condicionó su rendimiento a lo largo del año. El deportista expresó que sus expectativas iniciales para la temporada eran alcanzar títulos de gran relevancia, objetivo que no se concretó debido a factores diversos, incluida su eliminación temprana en Wimbledon. “Por supuesto, no ha sido la temporada que quería. No he conseguido los títulos que me había propuesto, sobre todo los grandes”, evaluó en relación con su desempeño en los principales torneos del circuito ATP.
Según consignó el medio, a pesar de estas dificultades, el tenista se mostró satisfecho por culminar el año en el tercer puesto del ranking mundial. Este resultado le permitió mantenerse en la élite, aunque admitió que la distancia respecto al español Carlos Alcaraz y al italiano Jannik Sinner —quienes ocupan el primer y segundo lugar, respectivamente— es importante. Zverev reconoció el desafío que representa igualar el ritmo y la solidez de ambos jugadores, quienes actualmente dominan la escena del tenis internacional.
En relación a sus próximos pasos, el jugador alemán señaló que intentará capitalizar su estancia en la United Cup para llegar en condiciones óptimas al Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año que se desarrollará en Melbourne. El medio detalló que ni Alcaraz ni Sinner participan de la United Cup, lo que representa para Zverev la oportunidad de ajustar su preparación y ritmo de competencia sin el enfrentamiento inmediato con sus principales rivales en la clasificación mundial.
Zverev compartió su percepción sobre la manera en que algunos de sus colegas pueden iniciar la temporada con un alto nivel desde el primer torneo, mientras que en su caso considera importante disputar torneos previos para alcanzar su mejor rendimiento. “Algunos chicos, como Jannik y Carlos, pueden simplemente aparecer en el Abierto de Australia y jugar al tenis de forma espectacular desde el primer momento. A veces me siento más como un motor diésel que necesita tiempo para ponerse en marcha. En algún momento acabo jugando bien al tenis. Por eso tengo que jugar torneos de preparación”, afirmó, según publicó el medio.
El reportaje destaca que, para Zverev, este nuevo ciclo representa una oportunidad para superar los obstáculos vividos el año anterior y relanzar su carrera. El propio tenista subrayó que no solo él debe recuperar terreno respecto a los líderes del ranking, sino que percibe que el resto de la competencia también busca evolucionar en su juego y aumentar sus opciones de victoria. La expectativa de Zverev se centra en recuperar protagonismo en los campeonatos más importantes y acercarse al nivel que han mostrado Alcaraz y Sinner, quienes marcaron el ritmo en la escena tenística durante la última temporada.
Según informó el medio, la nueva actitud del tenista alemán se refleja tanto en su planteo competitivo como en su gestión personal de los desafíos y las presiones inherentes al alto nivel. La experiencia adversa en Londres, seguida de la búsqueda de ayuda profesional y su adaptación a las dificultades físicas, ha configurado su visión hacia los próximos dos años, en los cuales proyecta consolidar su regreso al primer plano del tenis mundial con base en la perseverancia, la preparación cuidadosa y el aprendizaje de los obstáculos recientes.




