El día que el Mónaco sacó al Real Madrid de la Orejona en plena crisis de la era de los Galácticos.

En Deportes
enero 20, 2026

El Real Madrid vive días complicados. La salida de Xabi Alonso como entrenador desató una vorágine en el club blanco con la llegada de Arbeloa, la eliminación de Copa del Rey tras la derrota ante el Albacete y la pitada en el Bernabéu contra los jugadores, especialmente contra Vinicius. Ahora reciben al AS Monaco en Chamartín en medio de una crisis, la misma que atravesaban hace 22 años, cuando el club francés eliminó al Real Madrid de Champions.

El 6 de abril de 2004 quedó grabado en la historia del Real Madrid y del fútbol europeo como una de las noches más impactantes de la era de los Galácticos. En medio de una profunda crisis deportiva, el conjunto blanco (entonces repleto de figuras internacionales) vivió una de las eliminaciones más dolorosas de la Champions League a manos del AS Mónaco, un equipo joven y con hambre de gloria que supo aprovechar las debilidades de un rival que llegaba herido tras el fiasco de la Copa del Rey.

El desenlace de la Champions se produjo apenas unas semanas después de la final de Copa de Montjuïc, celebrada el 18 de marzo de 2004. Ese encuentro, donde el Zaragoza derrotó al Madrid por 2-3 con un gol letal de Galletti en la prórroga, se conoció como El Galacticidio. Aquella derrota dejó secuelas en el vestuario y marcó un antes y un después en la trayectoria de aquella plantilla, considerada una de las más destacadas de la historia del club.

Con ese contexto, el Real Madrid encaró los cuartos de final de la Champions League. En la ida, disputada en el Santiago Bernabéu, los de Carlos Queiroz se impusieron al Mónaco por 4-2, un resultado que parecía dejar sentenciada la eliminatoria a su favor. Sin embargo, el viaje a Montecarlo reservaba un giro inesperado. El Mónaco, dirigido por Didier Deschamps, venía realizando un torneo sobresaliente. El equipo monegasco ya había sido protagonista de una goleada histórica en la fase de grupos, cuando venció al Deportivo de La Coruña por 8-3, y afrontaba la vuelta ante el Madrid sin complejos, apoyado en una plantilla joven pero de gran talento ofensivo.

Un partido de Champions entre

El partido de vuelta en el estadio Louis II comenzó según el guion previsto para los blancos. En el minuto 36, Raúl González, tras recibir una asistencia de Ronaldo, superó al guardameta Flavio Roma y anotó el primer gol de la noche. Con ese tanto, el Real Madrid ampliaba la diferencia global y acariciaba las semifinales. Sin embargo, el Mónaco no bajó los brazos. Justo antes del descanso, Ludovic Giuly igualó el marcador y devolvió la esperanza al conjunto local.

En el túnel de vestuarios, se produjo una escena que luego adquiriría relevancia. Según se cuenta, en el descanso Zidane se encontró con Giuly y le dijo que estaban físicamente agotados. Unas palabras que elevaron el ímpetu del club monegasco, cuyos jugadores regresaron al terreno de juego con la esperanza de dar la vuelta al duelo.

El inicio de la segunda mitad fue un vendaval para los de Deschamps. Nada más reanudarse el juego, Fernando Morientes, cedido por el propio Real Madrid y motivado ante su exequipo, marcó el segundo gol para el Mónaco. Morientes, que no había contado con la confianza de Queiroz aquella temporada, se convirtió en uno de los protagonistas de la noche. Poco después, Giuly firmó su segundo tanto, completando la remontada. El Mónaco se situaba así por delante en la eliminatoria gracias al valor doble de los goles fuera de casa.

El Real Madrid, desbordado y sin respuesta, veía cómo se le escapaba la clasificación en una temporada que prometía grandes éxitos. La eliminación ante el Mónaco supuso un golpe definitivo para un equipo plagado de estrellas como Zidane, Ronaldo, Raúl, Figo y Roberto Carlos, pero incapaz de sobreponerse a los momentos adversos.

Un repaso a la corta etapa de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid: desde un inicio prometedor hasta la derrota en la Supercopa.

El Mónaco, por su parte, celebró una de las mayores gestas de su historia. Tras eliminar al Real Madrid, el conjunto del Principado avanzó hasta la final de la Liga de Campeones, donde se enfrentó al Oporto de José Mourinho. A pesar de su esfuerzo, los monegascos no pudieron conquistar el título continental, pero su campaña quedó grabada como la última vez que un club francés alcanzó la final de la máxima competición europea.

Ahora, el Mónaco y el Real Madrid vuelven a cruzar sus caminos en Champions. Los blancos, de nuevo, acuden al encuentro tocados tras un cambio de entrenador, la eliminación copera y la pitada de una grada que pide resultados. Esta vez será Arbeloa quien afronte el duelo desde el banquillo y tratará de conseguir la victoria para apaciguar los ánimos en la grada blanca.

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