El duro discurso de Alberto Fernández en la Cumbre de las Américas

En Nacionales
junio 09, 2022
El presidente criticó fuertemente la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, así como la política de bloqueos implementada históricamente. Mencionó la necesidad de un gravamen a la renta inesperada, criticó "el endeudamiento insostenible" que otorgó el FMI al Gobierno de Mauricio Macri, ratificó el reclamo por la soberanía sobre las islas Malvinas. Y denunció: "Se ha utilizado a la OEA como un gendarme que facilitó un golpe de estado en Bolivia". Invitó a Biden a participar de la próxima reunión de la Celac. "Espero ansioso su invitación", le respondió Biden.

"Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que debíamos estar, en este ámbito tan propicio para el debate". Ya en el inicio de su discurso en la reunión plenaria de la Cumbre de las Américas, el presidente Alberto Fernández habló sin rodeos. Criticó fuertemente la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua –aunque sin nombrar a este último país–, así como la política de bloqueos implementada históricamente. Mencionó la necesidad de que los países de la región implementen un gravamen a la renta inesperada. Criticó "el endeudamiento insostenible" que otorgó el FMI al Gobierno de Mauricio Macri. Y denunció: "Se ha utilizado a la OEA como un gendarme que facilitó un golpe de estado en Bolivia", reclamando que el organismo sea reestructurado, "removiendo por completo a quienes lo conducen".

 

Lo hizo, como aclaró también en esa introducción, en su carácter de presidente de la Celac. Desde esa misma representación, sobre el final su fuerte y contundente mensaje, invitó al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a participar de la próxima reunión plenaria de la Celac, que se planea en Buenos Aires, en diciembre próximo. 

 

Retomó así el guante que había lanzado Nicolás Maduro el lunes pasado, al realizar públicamente el mismo pedido.  

 

"Espero ansioso su invitación", le respondió Joe Biden cuando, al finalizar el discurso, se acercó a saludarlo. 

 

“Creo que empezamos fuerte”, dijo luego el presidente anfitrión, medio en serio y medio en broma, en sus palabras de cierre. "A pesar de algunos desacuerdos relacionados con la participación, en los temas sustanciales lo que escuché fue unidad y uniformidad”, concluyó.

 

"Más allá de las palabras, la relación con Estados Unidos es excelente. Nunca una relación bilateral se va a ver afectada si sus interlocutores hablan con claridad", definió el embajador Jorge Argüello al finalizar el discurso, consultado sobre el impacto de sus palabras en el tablero geopolítico actual. Y confirmó la realización de la reunión bilateral que el presidente mantendrá a fin de julio con Biden en Washington, tal como acordaron en la conversación telefónica que mantuvieron recientemente. 

 

"Hubiésemos querido otra cumbre"

Tal como anticipó Página/12, el discurso de Alberto Fernández adoptó un fuerte tono crítico, que abarcó no sólo la geopolítica, sino cuestiones que hacen a la política interna como la renta inesperada –a nivel local, el gobierno acaba de enviar el proyecto de gravamen al Congreso, definido por el ministro de Economía como "un estricto acto de justicia social"– y la denuncia por el "endeudamiento insostenible" que tomó el gobierno de Mauricio Macri. 

 

Tal vez los ocho minutos que el discurso tuvo como límite –como el de todos los mandatarios que participaron, Biden en la apertura, y luego los presidentes de Bélice, Panamá, Paraguay– contribuyeron a que cada idea fuese expresada con contundencia. Aun cuando el discurso abarcó una cantidad de temas, que incluyeron hasta la defensa de los derechos humanos como símbolo de la democracia argentina y el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. 

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