El gobierno español del socialista Pedro Sánchez respaldó este lunes las medidas adoptadas en Cataluña ante el incremento constante de casos de coronavirus, en medio de las crecientes críticas a la gestión del presidente independentista Quim Torra.
El ministro de Sanidad español, Salvador Illa, informó hoy que España cuenta con 201 brotes activos, "la mayoría controlados", y 2.289 contagios asociados a los mismos, al tiempo que reiteró "preocupan especialmente los casos de Cataluña y Aragón".
No obstante, el máximo responsable de coordinar la respuesta a los rebrotes añadió que "de momento las autoridades de ambas comunidades tomaron las medidas adecuadas" y hay que esperar unos días "para ver la evolución con estas medidas".
Tampoco se plantea intervenir en Cataluña frente a la situación de "descontrol" que denunció el partido Ciudadanos, que está apoyando la gestión de la pandemia del gobierno progresista español.
De acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad español, España registró 685 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas y un total de 4.500 desde el viernes, lo que eleva el total de infectados a 264.836 desde que irrumpió la pandemia. Los fallecidos hasta el momento son 28.422 muertos, 9 en los últimos 7 días.
Barcelona y su área metropolitana están en el punto de mira desde el viernes pasado ante la decisión del gobierno catalán de pedir a casi 3 millones de ciudadanos que hagan un "autoconfinamiento", debido a un incremento acelerado de casos de Covid-19 en la zona.
Según datos de las autoridades sanitarias regionales, Cataluña sumó 755 nuevos positivos, 210 en la ciudad de Barcelona y 445 en el riesgo de la región. No obstante, se contabilizan también a personas sometidas a test de anticuerpos, de ahí que los positivos sean un número mayor que el total de España.
A pesar de ello, la norteña región es la que más casos acumula en los últimos 7 días, casi 4.000.
De ahí que el gobierno regional adoptó medidas y recomendaciones para frenar la expansión del brote local.
Desde el viernes, los bares y restaurantes volvieron a reducir al 50% su ocupación, cerraron gimnasios y centros de ocio y se recomendó a los ciudadanos "no salir de casa" más que para lo imprescindible y tampoco ir a playa.
La imagen que dejó el fin de semana, sin embargo, fue la de playas con gente haciendo cola para entrar a la zona de la arena, si bien las autoridades municipales adoptaron medidas para garantizar el distanciamiento social.
También se pidió evitar el desplazamiento a segundas residencias en la costa, pero uno de cada tres vehículos que salió de Barcelona desde el viernes no volvió, según el servicio catalán de tráfico.
"No hay que tener miedo al virus pero tampoco hay que perderle el respeto. Hay que extremar también la prudencia en el ámbito familiar”, subrayó el ministro en conferencia de prensa, donde respaldó y pidió "respetar" las medidas de las autoridades regionales.




