El padre del adolescente que efectuó disparos en una escuela de San Cristóbal (Santa Fe), y que reside en la localidad entrerriana de San Jaime de la Frontera —a más de 400 kilómetros—, fue quien contactó a los abogados defensores que en las últimas horas brindaron precisiones sobre el caso.
El hecho ocurrió este lunes por la mañana, cuando un joven de 15 años ingresó armado al establecimiento educativo y realizó varios disparos, generando pánico entre estudiantes y docentes. Como consecuencia, un alumno de 13 años falleció y otros cinco resultaron heridos.
Según se informó, el menor vive con su madre en San Cristóbal, mientras que sus padres atraviesan un proceso de divorcio. La defensa, a cargo de los abogados Néstor y Mariana Oroño, indicó que aún no se ha podido determinar el origen del arma utilizada y descartó que pertenezca tanto al padre como al abuelo materno.
Tras el episodio, el adolescente fue trasladado a un centro especializado para menores en la ciudad de Santa Fe, en cumplimiento de la normativa vigente que prohíbe alojar a menores en dependencias policiales o penitenciarias. En ese sentido, los letrados recordaron que el régimen penal juvenil establece la imputabilidad a partir de los 16 años, por lo que no será juzgado penalmente, aunque podría quedar sujeto a medidas tutelares.
En relación con su entorno, los abogados señalaron que el joven se encontraba bajo tratamiento psicológico por situaciones previas, pero negaron la existencia de un contexto familiar conflictivo o problemáticas graves. Asimismo, indicaron que no hay elementos que confirmen hechos de bullying ni consumo problemático en el ámbito familiar.
En las próximas horas se realizará una audiencia clave para avanzar en la investigación y definir las medidas a adoptar, mientras continúa la búsqueda de precisiones sobre cómo accedió al arma.





