El club Real Oviedo ha confirmado que buscará defender los intereses deportivos y económicos afectados por la suspensión de su partido contra el Rayo Vallecano, después de que la eliminación temporal del encuentro se produjera con la plantilla y la afición ya desplazadas a Madrid. Tal como informó el medio, la entidad asturiana considera que la decisión altera de forma sustancial la disponibilidad de jugadores y las condiciones bajo las que debe desarrollarse el enfrentamiento, y ha anunciado que se encuentra analizando la posibilidad de reclamar incluso los tres puntos, además de anunciar que emprenderá todas las “acciones reglamentarias” necesarias “ante los organismos competentes” para “salvaguardar el resultado del encuentro y garantizar unas condiciones competitivas equitativas”.
Según publicó la prensa, el partido correspondiente a la vigésima tercera jornada de LaLiga EA Sports entre Rayo Vallecano y Real Oviedo, agendado para este sábado a las 14:00 horas en el Estadio de Vallecas, se suspendió después de que las autoridades determinaran que el estado del césped no ofrecía “garantías necesarias” para mantener la integridad física de los jugadores. LaLiga tomó esta decisión tras considerar que el terreno no reunía las condiciones mínimas exigidas, primando así la seguridad de los futbolistas.
El Real Oviedo expuso a través de un comunicado el alcance del inconveniente para su entidad, remarcando que el aplazamiento se conoció “una vez efectuado el desplazamiento del equipo”, lo que no solo supone una dificultad deportiva y organizativa, sino que también impacta económicamente en el club. Así lo detalló la institución, que incluyó en su queja a los aficionados y a los medios de comunicación que ya se encontraban en la capital para presenciar el evento, tal como recogió el medio.
En la declaración, la dirigencia ovetense agradeció que los responsables de la competición hayan priorizado la “integridad física y la seguridad de los futbolistas”. No obstante, alertó sobre la “alteración sustancial” en las condiciones del equipo, recordando que la clasificación y los puntos en discusión tienen relevancia para ambas escuadras. El club no descarta recurrir a instancias superiores para exigir una resolución que, desde su perspectiva, compense los perjuicios sufridos, según reportó el medio.
El club también extendió su “solidaridad y empatía” al Rayo Vallecano y su afición, reconociendo las recientes denuncias públicas sobre deficiencias en las instalaciones deportivas y obstáculos para el desarrollo profesional, hechos divulgados un día antes a través de un comunicado difundido por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). El Real Oviedo subrayó en su mensaje el apoyo tanto a la plantilla como al cuerpo técnico del conjunto madrileño, quienes la víspera del partido evidenciaron la falta de respuestas satisfactorias de la presidencia del Rayo frente a los problemas señalados, según consignó el mismo medio.
El mismo comunicado del Real Oviedo insiste en el carácter perjudicial que la suspensión supone no solo en el terreno deportivo, pues destaca la influencia en la organización y los recursos financieros. El club recalca que sus medidas estarán orientadas a preservar tanto el resultado original como la igualdad competitiva, aspecto que considera vulnerado por la alteración repentina en la programación.
A la espera de la resolución de los organismos responsables, la entidad asturiana mantiene su intención de utilizar todas las herramientas reglamentarias disponibles para defender sus intereses. La postura adoptada por el club refleja la tensión generada por la cancelación tardía del encuentro, que implicó un desplazamiento y organización previos tanto de jugadores como de seguidores, quienes ahora afrontan las consecuencias logísticas y económicas del aplazamiento, una situación que, según el comunicado, será objeto de reclamaciones formales en las instancias correspondientes.




