El ministro de Defensa de Irán, Aziz Nafizardeh, advirtió este miércoles que su país responderá con ataques a las bases militares estadounidenses en la región si Estados Unidos lanza una ofensiva contra Irán, informó la agencia local Mehr. Nafizardeh señaló que “todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EEUU en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos” y aseguró que “la respuesta iraní será dolorosa para los enemigos” en caso de una agresión.
Estas declaraciones se producen luego de varias advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha expresado en diversas ocasiones su disposición a intervenir militarmente en defensa de los miles de manifestantes que desde hace dos semanas protestan en distintas ciudades de Irán. Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre, han dejado cientos de muertos según diversas fuentes.
En este contexto, tres diplomáticos consultados por la agencia Reuters informaron que se recomendó a algunos miembros del personal estadounidense evacuar la base aérea militar Al Udeid en Qatar durante la noche del miércoles. Esta medida preventiva se tomó ante las advertencias de Washington sobre una posible intervención para proteger a los manifestantes en Irán. Ni la embajada de Estados Unidos en Doha ni el Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar respondieron de inmediato a las solicitudes de confirmación de Reuters.
Por otro lado, el jefe del poder judicial iraní, Gholamhosein Mohseni Ejei, anunció que los manifestantes detenidos durante las protestas serán sometidos a juicios rápidos, según informó la televisión estatal. Esta declaración se da en medio de una fuerte represión que, según organizaciones de derechos humanos, ha dejado desde cientos hasta varios miles de muertos en el país.
La preocupación internacional crece ante la posible ejecución de Erfan Soltani, un manifestante condenado a muerte por el delito de “moharebeh” —que significa “guerra contra Dios” en la legislación iraní—. Durante una visita a una prisión, Mohseni Ejei declaró: “Si alguien ha prendido fuego a una persona, la ha decapitado antes de quemar su cuerpo, debemos hacer nuestro trabajo rápidamente”, según la televisión estatal. Además, indicó que los tribunales están acelerando los procesos judiciales para quienes permanecen detenidos a raíz de las protestas.
Las cifras oficiales y las de organizaciones independientes difieren considerablemente. El grupo HRANA, con sede en Estados Unidos, ha verificado 2.403 muertes de manifestantes, además de 147 personas vinculadas al gobierno, doce menores de edad y nueve civiles no relacionados con las protestas, sumando un total de 2.571 fallecidos desde el inicio de la represión. Por su parte, Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, reporta al menos 734 muertos, aunque advierte que el número real podría ser de varios miles.





