Durante la noche, Estados Unidos e Irán protagonizaron una escalada de ataques que afectó la tregua de dos meses vigente y complicó las negociaciones encaminadas a asegurar una paz duradera en Medio Oriente. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que ordenó represalias contra Irán tras el derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca del estrecho de Ormuz, aunque Teherán no confirmó haber derribado la aeronave y manifestó que estaba reconsiderando su continuidad en las negociaciones a raíz de los ataques estadounidenses.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró a la agencia estatal Islamic Republic News Agency que “el proceso diplomático no ocurre en el vacío y, para avanzar en cualquier proceso diplomático, se necesita un espacio mínimo que permita seguir adelante”. Además, advirtió que “donde sea necesario, nuestras Fuerzas Armadas responderán al enemigo con firmeza”.
El ejército estadounidense informó que llevó a cabo una operación en la que aviones de combate atacaron defensas aéreas iraníes, estaciones de control terrestre y sitios de radar ubicados cerca del estrecho de Ormuz. Por su parte, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó misiles contra cuatro objetivos estadounidenses, entre ellos refugios que albergaban cazas F-35 y un centro de mando militar en la base aérea Al-Azraq, en Jordania, según informó la televisora estatal IRIB.
Además, Irán afirmó haber lanzado drones contra la principal base naval estadounidense en Medio Oriente, ubicada en Baréin, y atacó la base aérea Ali Al Salem en Kuwait. El Ministerio de Defensa de Kuwait informó que interceptó proyectiles en las primeras horas del miércoles, mientras que Jordania indicó haber interceptado cinco misiles iraníes. Teherán sostuvo que ejerció su “derecho inherente a la legítima defensa” y advirtió a los países de la región que no permitan que Estados Unidos e Israel utilicen su territorio como plataforma para atacar a la República Islámica.
No se reportaron víctimas inmediatas en ninguno de los ataques. Aunque se han mantenido conversaciones indirectas y esporádicas entre Irán y Estados Unidos sobre un acuerdo provisional para extender el alto al fuego y reabrir el estrecho de Ormuz, estos enfrentamientos evidencian la alta tensión que persiste en la región. Los incidentes se produjeron tras choques entre Irán e Israel ocurridos días atrás, que llevaron a Trump a solicitar a ambos países que detuvieran las hostilidades.
Trump ha afirmado en varias ocasiones que un acuerdo con Irán está al alcance y, a pesar de la escalada reciente, ha mostrado señales de querer contener las hostilidades para evitar un conflicto mayor. La presión internacional crece para que se ponga fin a un conflicto que ha causado miles de muertes en Medio Oriente y ha impactado en los precios globales de la energía. En ese sentido, los precios del petróleo se mantuvieron estables el miércoles, con el Brent cayendo un 0,2% hasta los 91,29 dólares por barril, lo que indica confianza en que Teherán y Washington lograrán un acuerdo pese a la tensión actual.
El ejército estadounidense describió sus operaciones como una “respuesta proporcional a los recientes ataques contra fuerzas estadounidenses y buques comerciales internacionales que transitaban por aguas regionales”. Entre los principales obstáculos en las negociaciones figura la exigencia iraní de que Estados Unidos descongele más de 10.000 millones de dólares en fondos retenidos en países extranjeros. Tampoco está claro si Irán aceptará reducir sus reservas de uranio altamente enriquecido o enviarlas a otro país, como China.
El Líbano, donde Israel combate a Hezbolá, es otro foco de tensión. Irán lanzó misiles contra Israel días atrás tras ataques israelíes contra la milicia respaldada por Teherán e infraestructura en Beirut, capital libanesa. Israel respondió pese a que Trump instó al primer ministro Benjamin Netanyahu a no hacerlo. El lunes, Irán e Israel acordaron cesar los ataques mutuos. Teherán informó que algunos militares murieron en los ataques israelíes, mientras que Israel interceptó misiles entrantes.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos se han desarrollado principalmente a través de intermediarios como Pakistán y Catar. Mediadores liderados por Pakistán continuaron esta semana las conversaciones con ambas partes, según fuentes cercanas al tema que solicitaron mantener el anonimato debido a la sensibilidad del asunto.




