Feliciano deja de pagar el alquiler de la oficina de ANSES: “El pueblo no puede pagar los ajustes del Gobierno nacional”

En Redes
agosto 19, 2025
Ante la falta de respuesta de Nación, el intendente de Feliciano, Damián Arévalo, anunció que el municipio dejará de solventar los gastos de la delegación local de ANSES. La comuna propone reubicar la oficina en un espacio municipal

 

La Municipalidad de Feliciano anunció que dejará de pagar el alquiler de la delegación local de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). El intendente Damián Arévalo comunicó que la comuna ya no puede sostener los gastos de la oficina, que había financiado durante meses para evitar su cierre y los despidos del personal. La medida se tomó en un contexto de caída de la coparticipación y un aumento del 250% en el valor del alquiler del local.

Lo que en marzo se presentó como una solución de emergencia para mantener la atención a los vecinos se ha vuelto una carga insostenible para el municipio. Arévalo afirmó que "el pueblo de Feliciano no puede pagar los ajustes del Gobierno nacional" y explicó que la comuna enfrenta una caída "estrépitosa" de los recursos de coparticipación y de la recaudación local, lo que hace "totalmente inviable económicamente" seguir sosteniendo el pago del alquiler, los artículos de limpieza y el mantenimiento de la oficina.

El convenio original entre el municipio y ANSES venció en marzo, pero la municipalidad, en un esfuerzo por mantener el servicio, renovó por su cuenta el contrato de locación por seis meses más. Sin embargo, esta prórroga coincidió con la desregulación del mercado inmobiliario tras el DNU 70/23, lo que implicó un brutal aumento del 250% en el costo del alquiler.

Ante esta situación, Arévalo le envió una carta documento a ANSES y sostuvo contactos con el Jefe Regional del organismo y el gobernador Rogelio Frigerio para plantear una alternativa que permita la continuidad de la oficina: reubicar la delegación en un "cómodo espacio municipal". De esta manera, el organismo nacional podría seguir funcionando sin que la comuna deba asumir un gasto que no le corresponde. La determinación del intendente es clara: el municipio ha llegado a su límite y ahora le exige a la Nación una solución definitiva.