La Perla fue uno de los centros clandestinos de detención más grandes y emblemáticos del terrorismo de Estado en Argentina. Comenzó a funcionar tras el golpe de Estado de 1976 y permaneció operativo al menos hasta fines de 1978. Ubicado en el kilómetro 12,5 de la ruta 20, en Córdoba, dependía del III Cuerpo de Ejército, bajo el mando de Luciano Benjamín Menéndez, reconocido por su crueldad durante la dictadura. Se estima que alrededor de cinco mil personas pasaron por ese lugar. Esta semana, familiares de doce detenidos desaparecidos recibieron un avance significativo en la búsqueda de justicia: el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar restos óseos recuperados en la guarnición militar La Calera, donde el equipo trabaja desde hace más de veinte años. De esos doce, siete ya fueron plenamente identificados.
La información fue dada a conocer por el Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien comunicó la identificación de las doce personas desaparecidas como resultado de los análisis antropológicos y genéticos realizados por el EAAF. Según el protocolo, la justicia notificó luego a las familias sobre los resultados aportados por el equipo forense.
El primer desaparecido identificado fue Mario Alberto Nívoli, oriundo de Ucacha, Córdoba. Estudiaba ingeniería química en la Universidad Nacional del Litoral y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. Fue secuestrado en la madrugada del 14 de febrero de 1977 frente a su familia. Tenía 28 años y dos hijos pequeños, uno de dos años y una bebé de cuatro meses llamada María Soledad Nívoli. Esta última expresó a Cadena3: “Sentí alivio. Una paz que nunca había sentido. Y una certeza que apareció en mi cabeza: ya no soy más una hija de desaparecidos. Mi papá dejó de ser desaparecido. Ahora soy huérfana de padre. Mi papá está muerto”.
También fueron identificados los restos de Ramiro Bustillo Rubio, mendocino y militante del Partido Comunista, y de Oscar Omar Reyes. Ambos trabajaban en la empresa Fiat y fueron secuestrados el 18 de octubre de 1977. Bustillo Rubio tenía 27 años, cursaba cuarto año de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba y era padre de un hijo pequeño, esperando otro. Reyes estaba casado y tenía cinco hijos; fue secuestrado en la calle mientras se dirigía en su auto a una reunión partidaria.
Entre los identificados figura también Eduardo Jorge Valverde Suárez, mendocino y abogado recibido en la UNC. Estaba casado con María Elena Mercado y tenían dos hijos varones. Fue secuestrado a los 36 años el 24 de marzo de 1976. Desde la organización HIJOS señalaron que “no te fueron a buscar, te raptaron cuando asististe como abogado a dar respuesta a una intimación”.
Las hermanas Adriana María y Cecilia María Carranza, conocidas como “Las Mellis”, también fueron identificadas. Ambas tenían 18 años, nacieron en San Francisco, Córdoba, en julio de 1957 y eran las menores de ocho hermanos. Adriana estudiaba Ciencias de la Información y Cecilia Ciencias de la Educación en la UNC. Fueron secuestradas juntas en la pensión donde vivían en la madrugada del 15 de mayo de 1976.
Finalmente, fue identificado Raúl Oscar Ceballos Cantón, conocido como “Tucho”. Cordobés, estudiaba ingeniería y trabajó en la empresa FIAT, en la planta Materfer. Residía en el barrio Altamira y militaba en la agrupación Montoneros “Felipe Vallese”, al igual que otros tres de sus compañeros.





