Francos, de 74 años, fue llevado a la clínica La Sagrada Familia donde en septiembre último ya había sido trasladado desde el Hospital de Pacheco por una descompensación producto de un cuadro sincopal y pérdida de conocimiento.
Durante ese episodio, la internación duró varios días sin que desde el Gobierno se diera información certera sobre el Estado de salud del funcionario, que en un principio había sido desconcertante: un cuadro gastrointestinal agudo, con lipotimia y pérdida de conocimiento.
Aquel diagnóstico incluyó la hipótesis de que la descompensación había sido producto de un cuadro de estrés y del difícil enfrentamiento que Francos vivió por esos días con el asesor Santiago Caputo. Luego se supo que a eso podrían haberse sumado las enfermedades preexistentes del jefe de Gabinete, que tiene antecedentes de episodios de epilepsia.





