La guerra en Medio Oriente dejó de limitarse a los campos de batalla tradicionales y alcanzó el centro diplomático de la región durante la madrugada del martes. Dos drones iraníes impactaron contra la embajada de Estados Unidos en Riad, Arabia Saudita, causando incendios y explosiones en el sector más protegido de la ciudad. Ante esta escalada, el Departamento de Estado estadounidense ordenó la evacuación inmediata de su personal y ciudadanos en más de diez países.
En una medida extrema, la Guardia Revolucionaria de Irán bloqueó el Estrecho de Ormuz, cerrando el paso a cerca del 20% del petróleo mundial. Esta acción provocó un aumento del 45% en el precio del gas en Europa y afectó la producción de QatarEnergy, generando un impacto significativo en la economía global.
En la madrugada, Irán atacó con drones la Zona Industrial Petrolera de Fujairah, en los Emiratos Árabes Unidos, una de las principales instalaciones para almacenamiento y exportación de petróleo. Según reportes iniciales, todas las operaciones en esa zona quedaron suspendidas, lo que tendrá repercusiones inmediatas en la oferta y los precios internacionales del crudo.
Por su parte, Israel llevó a cabo nuevos bombardeos en Teherán, incluyendo ataques contra la oficina presidencial. Los informes indican que desde el sábado pasado, todas las áreas de la capital iraní han sido blanco de ataques, y la cifra de muertos ya alcanzó los 787.
En Arabia Saudita, el Ministerio de Defensa confirmó que un ataque con drones iraníes incendió la embajada estadounidense en Riad, aunque no se reportaron víctimas fatales. La embajada pidió evitar la zona y recomendó a los ciudadanos estadounidenses buscar refugio. Además, el ejército saudí interceptó al menos cuatro drones que se dirigían hacia la zona diplomática de la capital. El expresidente Donald Trump advirtió que “pronto” Irán enfrentará represalias por parte de Estados Unidos.
En el plano diplomático, China manifestó su apoyo a Irán y acusó a Estados Unidos e Israel de “incitar un cambio de régimen” en el país persa. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, calificó de “inaceptable” el asesinato del líder iraní Alí Khamenei y afirmó que la ofensiva estadounidense e israelí “viola el derecho internacional y las normas básicas que rigen las relaciones internacionales”. Además, reiteró que China respeta el “derecho legítimo de Irán al uso pacífico de la energía nuclear”.
El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, respondió a las declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien había afirmado que el gobierno de Estados Unidos tenía conocimiento de una acción israelí que desencadenaría un ataque contra sus fuerzas. Araghchi sostuvo que “Estados Unidos entró en una guerra por decisión propia en nombre de Israel” y negó la existencia de una amenaza iraní real. En un mensaje publicado en la red social X, afirmó que “el derramamiento de sangre estadounidense e iraní recae sobre aquellos que defienden la postura de ‘Israel Primero’” y agregó que “el pueblo estadounidense merece algo mejor y debería recuperar su país”.
El conflicto continúa escalando y las tensiones diplomáticas entre las potencias globales se profundizan, con consecuencias directas en la seguridad regional y la economía mundial.





