Este domingo, en el marco del conflicto en Medio Oriente, las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron que tomaron el control de la fortaleza medieval de Beaufort, situada en el sur del Líbano. Esta acción forma parte de una ampliación ofensiva terrestre cuyo objetivo es derrotar al grupo militante Hezbolá.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, comunicó a través de su canal oficial en Telegram: “Cuarenta y cuatro años después de la heroica batalla de Beaufort, nuestras tropas han regresado a la cima de Beaufort y han izado allí nuevamente la bandera israelí”. Esta declaración hace referencia al combate ocurrido durante la invasión israelí al Líbano en 1982.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, con base en datos de DW, el gobierno israelí confirmó en las últimas horas la captura de esta posición estratégica y anunció que mantendrá una presencia militar permanente en la zona. Katz advirtió que “quien amenace a los ciudadanos de Israel perderá sus activos estratégicos uno tras otro” y destacó que la expansión de las operaciones terrestres en el Líbano debe ser interpretada como “un claro mensaje” dirigido a Hezbolá.
La fortaleza de Beaufort se encuentra cerca de la ciudad de Nabatieh y al norte del río Litani, en el sur del Líbano. Este castillo fue uno de los principales enclaves militares durante la ocupación israelí del territorio libanés entre 1982 y 2000. El objetivo de las Fuerzas de Defensa israelíes es consolidar el control tanto de la fortaleza como de la región que rodea el río Saluki, considerada también un punto clave para la actual campaña militar.
En el contexto del conflicto, el ministro Katz respaldó los recientes bombardeos israelíes sobre localidades fronterizas del Líbano, informando que se destruyeron “miles de viviendas” junto con “infraestructuras terroristas”. Katz afirmó que “un enemigo yihadista solo entiende un idioma: conquistar territorio y destruir hogares”, en un comentario que anticipa las críticas internacionales por el impacto humanitario de estos ataques.




