El Gobierno encabezado por el presidente chileno, José Antonio Kast, informó este jueves el despegue del primer vuelo de expulsión de migrantes en situación irregular, en el marco de una política migratoria impulsada por la nueva administración.
De acuerdo con la información oficial, 40 ciudadanos extranjeros dejaron este jueves el país en un vuelo que contempla una ruta hacia Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), Quito (Ecuador) y Bogotá (Colombia), donde los pasajeros serán entregados a las autoridades migratorias de sus respectivos países.
Kast presentó la medida como el comienzo de un “sistema continuo de expulsiones”, en línea con una de las principales promesas de campaña del mandatario para endurecer el control fronterizo.
El Ejecutivo afirmó en un comunicado que en este operativo “no solo se materializa la salida de ciudadanos extranjeros, en situación irregular o con antecedentes penales, sino que da inicio formal a una política de control fronterizo estricto y ejecución efectiva de medidas pendientes”. Añadió que esta acción “marca el inicio de una política permanente de control migratorio, que se desplegará de manera continua y sin pausa mediante operaciones aéreas y terrestres”.
Entre los expulsados figuran 25 personas que ingresaron de manera irregular al país y otras 15 judicializadas por delitos como robo, porte ilegal de armas y tráfico de drogas, entre otros. En su mayoría son ciudadanos colombianos, bolivianos, venezolanos, peruanos y ecuatorianos.
El 16 de marzo pasado, el mandatario visitó las primeras obras de construcción de una zanja en el límite con Perú, en la frontera norte, con lo cual busca frenar la inmigración irregular, en el marco del Plan Escudo Fronterizo.
“El primer vuelo de expulsión del Gobierno anterior fue en el mes de octubre de su primer año de Gobierno. Nosotros, a mediados de nuestro segundo mes, ya tenemos nuestro primer vuelo de expulsados”, destacó el subsecretario del Interior, Máximo Pavez.
Durante la Administración del progresista Gabriel Boric (2022-2026), se realizaron más de una veintena de vuelos y se deportaron cerca de 4.500 personas que tenían órdenes vigentes de expulsión, según el Servicio Nacional de Migraciones (Sernamin).
En 2025, el último año completo de mandato, fueron un total de 1.117 extranjeros expulsados. De acuerdo a medios locales, hay más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes, de las cuales la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos.




