Franco Colapinto la rompe con su manejo cada vez que se sube al Alpine A 525. A pesar de correr con el auto más flojo de la Fórmula 1 en lo que va de la temporada, el pibe argentino de 22 años se luce y ya quedó atrás la idea de sólo acercarse a su compañero, Pierre Gasly, al que ya le pasó el trapo en las últimas carreras.
El bonaerense sigue metiendo fichas para asegurarse su butaca como titular para el año que viene. Este finde cumplió su undécimo evento con el equipo galo y el vigésimo en la Máxima. Está haciendo su segundo año a media máquina y, a pesar de la desventaja con el resto, carrera a carrera le saca agua a las piedras con un auto que no tiene ni una mejora.
El pibe de Pilar no tuvo pretemporada, esas tres jornadas con dos tandas de entrenamientos cada una. Es un laburo fundamental para poder agarrarle la mano al auto. Debutó con Alpine en la séptima carrera y recién el viernes 16 de mayo se subió al monoposto de este año, porque antes había girado en el A523, que es el de hace dos años, en los Testing of Previous Cars (TPC). Encima, se sumó sin el ritmo de competencia de los otros 19 corredores.
Franco no se volvió loco y con una paciencia de la hostia se fue amigando con el auto. El peor momento fue antes de Hungría, cuando admitió que le faltaba confianza en el auto, pero a partir de ahí empezó a levantar y eso lo llevó a superar en los tiempos a su compañero, que es un capo de 29 años, tiene 170 Grandes Premios, una victoria, cinco podios y está en este equipo hace tres temporadas, así que conoce los autos como la palma de su mano, a pesar de que cambiaron un montón desde 2023 hasta ahora.
Colapinto le ganó a Gasly en tres de las últimas clasificaciones y en carrera tranquilamente podría haber terminado adelante en esa misma cantidad de eventos si en Italia no le decían que cediera su puesto (igual era medio difícil porque Pierre venía con gomas blandas nuevas) y este domingo el francés lo pasó, también aprovechando las gomas frescas.
En Monza, Italia, si bien terminó por detrás del francés, fue en promedio 216 milésimas más rápido en ritmo de carrera. Y en Azerbaiyán, a pesar de que le dañaron el auto por el toque de Alex Albon, Colapinto terminó a un promedio de 1,93 segundos del ganador Max Verstappen (Red Bull) y Gasly quedó a 2,11 segundos.
Hay que acordarse que Alpine está último en el Mundial de Constructores y, a pesar de que el motor Renault tendría un déficit de 20/30 caballos comparado con los demás (Mercedes, Ferrari y Honda), Franco hizo unas maniobras tremendas este domingo en el callejero de Bakú. En la largada aguantó el ataque de Nico Hulkenberg (Sauber) y al llegar a la tercera curva lo pasó a Oliver Bearman (Haas). Más tarde, le metió una “tijera” para dejar atrás a Lance Stroll (Aston Martin): le mostró el auto por afuera y cuando el canadiense se corrió, lo pasó por la parte de adentro de la primera variante. Después, hizo una defensa bárbara contra el yanqui en la recta de 2,2 kilómetros, cuando activó el DRS, que es para que el alerón trasero le dé más aire y velocidad al auto de atrás, pero no pudo pasarlo a Franco. Lo que hay que destacar de estas acciones del pibe es que se bancó la parada y ganó tanto atacando como defendiendo, a pesar de tener un auto inferior.
En días clave donde se define su futuro en la Máxima, al menos para 2026, Colapinto está en su mejor momento en Alpine desde que arrancó hace cuatro meses. Su progreso fue constante y también está cada vez más firme en la estructura de Enstone.
El laburo en el simulador y el desarrollo para el auto nuevo de 2026 también le dan una ficha al bonaerense para poder defender su puesto entre los 20 titulares del año que viene. Según lo último que dijo el asesor ejecutivo del equipo, Flavio Briatore, tiene enfrente a Paul Aron, que es piloto de reserva de Alpine y no corrió ni una carrera en la F1, como rival. En noviembre se va a definir el asunto, según lo que dijo el empresario italiano.
Se viene un finde sin carreras y la acción vuelve el viernes 3 de octubre cuando los autos salgan a girar en el primer entrenamiento del Gran Premio de Singapur de F1, en el callejero de Marina Bay. Ahí, Franco Colapinto va a seguir construyendo las bases para seguir como titular en 2026.





