El Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Canadá, Estados Unidos y México, no solo captará la atención de millones de aficionados, sino que también se perfila como el evento deportivo con mayor impacto económico hasta la fecha. Participarán 48 selecciones nacionales que disputarán un total de 104 partidos en 16 ciudades sede: 11 en Estados Unidos, tres en México y dos en Canadá. La inversión realizada por cada país anfitrión y las ganancias generadas por cada encuentro tendrán un efecto directo en el Producto Interno Bruto (PIB) de las naciones involucradas.
Este Mundial presenta novedades importantes, como el aumento en la cantidad de selecciones participantes y la distribución geográfica de los partidos, además de un fuerte componente comercial. Estados Unidos, que albergará la mayoría de los encuentros y las fases finales desde cuartos de final, espera recibir a más de 6,52 millones de espectadores. A esta cifra se suma la comercialización de paquetes VIP, que por sí solos podrían generar ingresos superiores a los 30.500 millones de dólares, consolidando al torneo como el evento deportivo más lucrativo de la historia.
Un informe elaborado por la FIFA en conjunto con organizaciones estadounidenses como Goal Economy, World Trade Organization y Open Economics proyecta que el Mundial generará una producción bruta global de 80.100 millones de dólares. Además, se estima un incremento en el PIB mundial cercano a los 41.000 millones de dólares, un aumento en la rentabilidad laboral superior a los 20.800 millones y un crecimiento en el empleo a tiempo completo. Sin embargo, la FIFA advierte que, aunque los ingresos laborales aumentarán, Estados Unidos generará relativamente menos empleos directos en comparación con otros países organizadores debido a que utilizará estadios ya existentes y adaptados para el evento, a diferencia de Qatar 2022, donde la inversión principal fue en infraestructura nueva.
En términos financieros, se proyectan ingresos cercanos a los 8.900 millones de dólares, con los derechos de televisión como principal fuente, estimados entre 3.800 y 3.900 millones de dólares. Los gastos totales asociados al Mundial rondarán los 13.900 millones, donde el gasto turístico representará el 54% (7.500 millones), seguido por 3.800 millones en gastos propios de la FIFA, 1.800 millones en costos operativos de las sedes y cerca de 1.000 millones en inversión de capital.
El impacto en el turismo será significativo, con un aumento estimado del 15% en la llegada de turistas a las sedes. México, que ha experimentado un crecimiento constante en su sector turístico, espera superar los 113 millones de visitantes en 2026, con un incremento del 17% en ingresos debido al Mundial. Solo este evento generará alrededor de 4.000 millones de dólares. A nivel global, el turismo lidera los beneficios económicos con 5.160 millones de dólares, seguido por el deporte con 2.600 millones y el entretenimiento con 520 millones.
La demanda por experiencias exclusivas también marcará un récord: se han vendido más de 500.000 paquetes VIP, superando las cifras de Brasil 2014. Los ingresos combinados por venta de entradas y hospitalidad alcanzarán 3.097 millones de dólares, un aumento del 216% respecto a los 950 millones obtenidos en Qatar 2022. Se calcula que el 40% de los espectadores serán extranjeros, lo que potenciará aún más el impacto económico en las ciudades sede.
Viajar para ver a la Selección Argentina en los primeros tres partidos, que se jugarán en Kansas City y Dallas, tiene un costo mínimo aproximado de 8.000 dólares por persona, incluyendo vuelos, alojamiento, traslados y entradas. Para quienes buscan una experiencia premium, el presupuesto puede superar los 12.000 dólares. Los hoteles en Kansas City tienen tarifas promedio de 400 dólares por noche, aunque existen opciones más económicas. Las entradas para la fase de grupos comienzan en 60 dólares y es obligatorio registrarse con un FIFA ID para adquirirlas.
Un estudio económico elaborado por Forbes y la Organización Mundial del Comercio estima que los visitantes gastarán alrededor de 2.400 millones de dólares en restaurantes, bares y hoteles durante el torneo. Además, la composición de los patrocinadores de la FIFA ha cambiado: las empresas estadounidenses representan ahora el 52% del valor total de la cartera, frente al 36% durante el ciclo de Qatar 2022.
El Mundial 2026 movilizará mucho más que audiencias televisivas. Se distribuirá un monto histórico de 665 millones de dólares entre los 48 equipos participantes, con un piso garantizado de 10,5 millones por país. El campeón del torneo recibirá un premio récord de 50 millones de dólares, consolidando la magnitud económica y deportiva del evento.




