La partida de David Wheater, el director de aerodinámica de Alpine, se da en el marco de una renovación en la escudería francesa de Fórmula 1. La idea es que el A525, que hasta ahora fue el peor auto de la temporada, pegue un salto de calidad. Estos cambios internos y refuerzos buscan generar ilusión en sus pilotos, Franco Colapinto y Pierre Gasly.
Una vez que François Provost fue designado CEO de Renault Group por los próximos 4 años, el rumbo se enderezó. Con la confirmación del reemplazante de Luca De Meo y nueva cabeza del grupo empresarial, todo empezó a acomodarse y, más allá de lo deportivo, el clima interno en Alpine salió de un limbo. El 76% de las acciones de Alpine es de la marca del Rombo y, con el directivo galo confirmado en la base de Enstone, surgieron certezas de cara al futuro.
El panorama se aclaró más todavía cuando el propio Provost negó la venta de acciones de Alpine y, en particular, cuando se refirió al programa en la Máxima: “La Fórmula 1 es parte de nuestra estrategia central para Alpine y no tengo intención de cambiarlo”, afirmó en declaraciones recogidas por PlanetF1. Luego destacó que “la prioridad absoluta del equipo de Fórmula 1 es el rendimiento, mejorarlo este año y, por supuesto, triunfar en 2026 con el auto nuevo. Esta es una prioridad absoluta para la Fórmula 1”.
Con las garantías para el futuro, el asesor ejecutivo y hombre fuerte del equipo, Flavio Briatore, pudo rearmar el plantel técnico con el objetivo de mejorar el rendimiento de los monopostos franceses, que hoy ocupan el último lugar en el Campeonato Mundial de Constructores.
La semana pasada llegó un notición, un verdadero impacto por la contratación. Se sumó Oliver Bray, ingeniero de diseño mecánico, alguien que viene de trabajar durante ocho años en McLaren, el equipo que hoy es la referencia de la categoría y cuyos pilotos, Oscar Piastri y Lando Norris, pelean por el título.
Algunos tomaron la partida de Wheater como una mala noticia, pero hay que ver la película, no solo una foto. El ingeniero inglés nunca le encontró la vuelta al rendimiento aerodinámico del A525 y ese fue uno de los grandes problemas del monoposto francés. Si bien Wheater ya se había sumado a principios de agosto a una empresa británica de desarrollo de software, según su perfil de Linkedin, recién el jueves se confirmó su desvinculación de Alpine.
La aerodinámica es clave en el automovilismo y más en esta clase de autos como los monoplazas, con el plus del efecto suelo (aditamentos para que el coche vaya bien pegado al piso), que es el sistema para que el auto logre más velocidad en las curvas. Por eso, una fuente de Alpine le confirmó a Infobae que a Wheater lo reemplazará Kris Midgley, quien proviene de Ferrari.
Otra de las fallas que tuvieron los A525, y en especial el de Colapinto, fue la transmisión, algo que le impidió mejorar su clasificación en España (con potencial para Q2) y tampoco pudo largar en Gran Bretaña. A eso se suma la merma en la potencia del motor Renault (entre 20 y 30 caballos menos que los impulsores de Mercedes). Por eso, ahí la presencia de Gray será determinante.
La partida de Wheater, quien se había sumado a Alpine a fines de 2023 tras una extensa trayectoria de nueve años en Williams, dejó un vacío en el área de desarrollo aerodinámico. Su experiencia fue clave tanto en el diseño del monoposto actual como en la planificación del vehículo para 2026, que deberá adaptarse a los nuevos reglamentos técnicos. Sin embargo, el bajo rendimiento exhibido desde el inicio del campeonato y la falta de resultados satisfactorios apuraron su decisión de abandonar el cargo, lo que complicó la búsqueda de soluciones inmediatas para Gasly y Colapinto, quienes ya habían manifestado la necesidad de mejoras en el auto.
Justamente, hasta la confirmación de Provost en el cargo, las responsabilidades de Wheater recayeron en Joe Burnell (ingeniería) y Ciaron Pilbeam (rendimiento), aunque la estructura técnica permaneció incompleta. Si bien Midgley se sumó a Alpine el 4 de julio, ahora sí empezará a ejercer el cargo para el que fue contratado.
Midgley asumirá como responsable de desarrollo aerodinámico, volviendo a Enstone tras haber trabajado allí entre 2007 y 2013. Tendrá como superior directo al Director Técnico Ejecutivo, David Sánchez, y en Ferrari ocupó el cargo de máximo responsable de aerodinámica. Su llegada se enmarca en el fortalecimiento del área técnica ante la nueva normativa de la F1 que entrará en vigencia en 2026, lo que representa una oportunidad estratégica para los equipos que logren adelantarse con un desarrollo competitivo.
Cabe recordar que, desde la próxima fecha en Italia, del 5 al 7 de septiembre, Steve Nielsen asumirá como nuevo director general. En la práctica, se trata del cargo que tuvo Oliver Oakes, quien renunció a principios de mayo porque su hermano William fue detenido por transferir propiedades, según reportó Telegraph.
La llegada de Nielsen a las carreras marcará el inicio de una nueva etapa para Alpine. Con 61 años, cuenta con una amplia experiencia en equipos como Benetton, Toro Rosso y Williams, además de cargos en Liberty Media y la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Ahora asumirá la misión de reestructurar un proyecto que necesita recuperar protagonismo en la F1. Nielsen estuvo en los años dorados de esta misma estructura, pero bajo la denominación de Renault, en la época de los bicampeonatos mundiales de Fernando Alonso y los de Constructores, en 2005 y 2006.
Con este panorama del equipo y con nueve de los diez circuitos donde Colapinto ya corrió en la F1 el año pasado con Williams, la segunda parte de la temporada invita a ilusionarse con una mejora en el auto de Franco y también con que siga evolucionando, ya que en Hungría le ganó a Gasly.
Franco Colapinto se subirá de nuevo al A525 este viernes para los primeros ensayos del Gran Premio de Países Bajos, que se disputará entre el 29 y el 31 de agosto. Este fin de semana, el argentino comenzará a construir su continuidad para la próxima temporada.





