El mundo del tenis se reunirá próximamente en uno de los eventos más esperados; sin embargo, en esta ocasión no será en las pistas, sino en la boda de Aryna Sabalenka. La número uno del mundo ha anunciado su compromiso con el empresario brasileño Georgios Frangulis, una noticia que ha revolucionado tanto a sus seguidores como al mundo del deporte.
La tenista ha compartido el instante de la pedida a través de sus redes sociales con un breve pero significativo mensaje: “Tú y yo. Para siempre. 03/03/26”. El vídeo muestra una escena cuidada al detalle, con el empresario arrodillado frente a ella en un entorno íntimo, rodeado de flores y velas junto a una piscina iluminada. La reacción de Sabalenka, visiblemente sorprendida, no tardó en llegar: se cubrió el rostro con las manos antes de aceptar emocionada y fundirse en un beso con su ya prometido.
El momento no ha pasado desapercibido. En cuestión de minutos, la publicación ha acumulado miles de reacciones, incluidas las felicitaciones de figuras destacadas del tenis como Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Paula Badosa, además de otros rostros conocidos del ámbito deportivo y social.

Aunque la noticia ha sorprendido por la espectacularidad de la pedida, lo cierto es que el compromiso se venía intuyendo desde hace meses. La propia Sabalenka había dejado caer en varias ocasiones su deseo de dar este paso. Durante el Open de Australia, a comienzos de año, bromeó públicamente con su pareja al insinuar que esperaba poder llamarle “de otra manera” en el futuro, provocando las risas del público. No fue la única ocasión: en el US Open del año pasado, también lanzó indirectas similares desde la pista.
A pesar de esas pistas, la deportista ha confesado que la propuesta la pilló completamente por sorpresa. El gesto de Frangulis, acompañado de un llamativo anillo de diamantes, terminó por sellar una historia que se ha consolidado en poco tiempo pero con gran intensidad.
La relación entre ambos se hizo pública en mayo de 2024, cuando la tenista compartió una imagen junto a él tras su participación en el Open de Italia, donde cayó ante Iga Swiatek. Desde entonces, la pareja ha mostrado con naturalidad su complicidad en redes sociales, con mensajes frecuentes y muestras de afecto que no han pasado desapercibidas.

Frangulis, fundador de la marca de superalimentos Oakberry, mantiene además un perfil ligado al mundo empresarial y deportivo. Antes de centrarse en los negocios, estudió Derecho y desarrolló una carrera en el automovilismo, participando en numerosas competiciones en Brasil. Su empresa, por su parte, ha estado vinculada a iniciativas deportivas e incluso ha colaborado con la propia Sabalenka, reforzando el vínculo entre ambos también en el ámbito profesional.
Este nuevo capítulo llega tras una etapa especialmente dura en la vida de la tenista. En 2024, Sabalenka tuvo que afrontar la pérdida de su expareja, Konstantin Koltsov, un suceso que la afectó profundamente. La deportista reconoció entonces que decidió centrarse en su carrera para sobrellevar el dolor, aunque con el tiempo admitió que aquel proceso tuvo un impacto significativo en su salud emocional.
Meses después, la bielorrusa parece haber encontrado estabilidad tanto dentro como fuera de la pista. En julio del pasado año, ya definía a Frangulis como “el amor de su vida”, una declaración que ahora cobra aún más sentido tras este compromiso.





