Alentados por la instantaneidad en el consumo posibilitado por las –ya no tan- nuevas plataformas digitales de streaming, los artistas en general y los jóvenes en particular volvieron a pensar en piezas puntuales: palabras como singles, cortos de difusión, colaboraciones o featurings, conforman el léxico de la escena musical que conecta la segunda década del tercer milenio con, justamente, la tercera.
Los discos, como obras conceptuales, se están resignificando: del arte de tapa desplegable de los vinilos pasamos al videoclip filmado en vertical, del cassette que pedía a gritos ser rebobinado con una birome a las sesiones de Spotify, y del sticker –holograma en las tapas de acrílico de los CD que garantizaban su originalidad– a los códigos QR para descargar contenido exclusivo. Todo esto si no nos adentramos en el apasionante mundo de la alternatividad (algunos lo llamarán “piratería”), en el que más rápidamente de lo que hubiéramos imaginado estamos migrando de las copias truchas ofrecidas en mantas en la vía pública o de las descargas digitales luego de las cuales nuestras computadoras quedaban prácticamente inutilizadas por virus informáticos, al cómodo uso de la legalidad digital: cómoda, veloz y relativamente barata.
En este escenario apasionante y en constante dinamismo, compartiremos diez producciones discográficas que –consideramos– son las más esperadas del año que comienza.
1. Red Hot Chili Peppers
Pasada la emoción inicial generada por el regreso de John Frusciante a la banda, muchos fanáticos están a la espera de una nueva gira mundial, pero parecen olvidarse que justamente ese fue el motivo que llevó al guitarrista a abandonar la agrupación en dos ocasiones. Teniendo esto en cuenta, lo esperable es que se dediquen a grabar lo que será su décimo segundo álbum de estudio luego de los producidos con Josh Klinghoffer a cargo de las seis cuerdas (“I’m with you” y “The gateway”).
El disco será el tercer debut de Frusciante en los RHCP, y usamos esta palabra porque nunca es el mismo, o quizás sí, y eso lo hace un músico trascendental: en “Mother’s milk” tocó el adolescente fanático de los Chili Peppers quien había rechazado sumarse a la banda de Frank Zappa a los 17 años al negarse a dejar de consumir drogas duras, y quien encontraba en su bisexualidad una de las pocas expresiones que valían la pena ser vividas. “Californication”, por su parte, fue el disco que mostró al guitarrista con sus cicatrices cauterizadas, rehabilitado, luego de que justificara su carrera solista tras dejar el grupo como herramienta para financiar sus compras de cocaína y heroína, además de su vida de junkie que encontró su cenit cuando prendió fuego su propia casa. El disco de 2020, tendrá a un sobreviviente Frusciante de 50 años haciendo su tercer debut en la banda de la que siempre fue el más grande admirador. Un nuevo nacimiento, que, paradójicamente, no es nada nuevo en la vida del guitarrista.
2. Rage Against The Machine
En este caso, utilizaremos una frase que por trillada no deja de ser cierta: equipo que gana no se toca. El trío integrado por Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk puede estar rodeado de otros músicos, pero ellos siempre componen una pared de sonido combativo. Junto a Zack de la Rocha en voz guerrearon durante toda la década del ’90 con Rage Against The Machine, luego de la disoluci&oa





