Los descargos de Tapia ante la IGJ por los balances de la AFA no cierran y evalúan solicitar más información.

En Deportes
enero 22, 2026

Con la firma de su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) presentó ante la Inspección General de Justicia (IGJ) un informe complementario que, para los técnicos que empezaron a analizarlo, tuvo un bajo nivel de detalle, para responder a las observaciones formuladas por el organismo de control sobre sus estados contables.

El intercambio, al que accedió Infobae, se centra en el balance correspondiente al ejercicio económico 2023/2024, el más voluminoso de los últimos años, que refleja el mayor flujo de recursos en la historia reciente del fútbol argentino, posterior a la consagración de la Selección Nacional en el Mundial de Qatar 2022, con Lionel Messi como capitán.

Este balance cristaliza el denominado “efecto Qatar”: el salto en los ingresos de la AFA tras el título mundial, impulsado por derechos de televisión, contratos internacionales, utilización de marcas, premios deportivos y aportes de organismos como FIFA y Conmebol. También es el período con niveles inéditos de gasto operativo, con cifras superiores a las de ejercicios anteriores.

Las observaciones que había hecho

El crecimiento abrupto del volumen de negocios se gestionó mediante la intervención de intermediarios y la contratación de una empresa que funcionó como agente exclusivo, TourProdEnter -de Javier Faroni y Érica Gillette- que está siendo investigada por la Justicia argentina y está bajo la lupa de autoridades jurisdiccionales de Estados Unidos.

En medio de esa controversia, la IGJ, que preside Daniel Vítolo, reclamó a la AFA que explique y brinde detalles de los últimos balances, pero puso el foco en el último. La presentación la hizo la semana pasada la entidad madre del fútbol pero las precisiones sobre el origen y destino de miles de millones de pesos todavía siguen bajo sospecha.

Según pudo saber Infobae de fuentes con acceso al expediente, los estados contables continúan sin el nivel de detalle exigido por la normativa para una asociación civil de estas características. El documento lleva la firma de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA y figura central de una gestión desde hace tiempo bajo la lupa por el manejo de los recursos del fútbol argentino. Como ha revelado Infobae en investigaciones previas, el crecimiento del poder económico de la AFA no estuvo acompañado por un incremento equivalente en los niveles de transparencia, rendición de cuentas y control interno.

Según pudo saber este medio, la IGJ continúa analizando la presentación y mantiene dudas sobre varios rubros sensibles del balance, por lo que no se descarta que el organismo exija nuevas aclaraciones, ampliaciones o documentación adicional antes de cerrar el expediente. Aunque por ahora no está decidido, la posibilidad de nombrar veedores sobre las finanzas del fútbol argentino no se descartó.

El balance 2023/2024 es el primero que refleja de manera plena el impacto económico del título mundial obtenido en Qatar. Durante ese período, la AFA capitalizó el éxito deportivo de la Selección Nacional, transformándolo en ingresos récord y en una expansión significativa de su estructura operativa.

La IGJ puso especial atención en los rubros presentados de manera global, sin desagregaciones suficientes para evaluar su razonabilidad. La respuesta de la AFA se limita a enumerar cifras y conceptos, sin profundizar en los aspectos más sensibles.

En uno de los párrafos centrales del escrito, la AFA afirma: “La presente apertura guarda estricta concordancia con los importes expuestos en los Estados Contables correspondientes al ejercicio económico cerrado el 30/06/2024, oportunamente presentados ante ese Organismo”. Más adelante, agrega: “La información aquí volcada surge de los registros formales de la entidad que presido”, señaló Claudio Tapia.

Estas frases funcionan como eje defensivo del descargo, pero eluden abordar los puntos que motivaron la intimación: el detalles sobre el origen de los fondos, los criterios de asignación del gasto, los mecanismos de control interno y la trazabilidad de las partidas más voluminosas.

Uno de los rubros observados es “Otros Créditos – Varios”, que alcanza los 7.526.369.503 pesos. Según la apertura presentada por la AFA, el principal componente corresponde a créditos por partidos de la Selección Nacional, por 7.124.000.000 pesos, una cifra que explica casi la totalidad del rubro. Si bien está confirmado y es materia de investigación, la empresa TourProdEnter no aparece en la contestación, aunque figura en documentos publicados por Infobae que por la empresa de Faroni y Gillette pasaron, al menos, 250 millones de dólares.

La primera foja de las

A eso se suman créditos por entradas de la Selección Nacional (41.016.816,90 pesos), saldos a favor con OSDE (303.341.137,34 pesos), montos a recuperar de QBE ART (30.093.803,68 pesos), servicios del predio de Ezeiza (7.795.648 pesos) y acciones judiciales a recuperar y embargos (183.799,98 pesos).

El informe no aclara cuándo se generaron esos créditos, en qué condiciones se cobrarán, qué plazos de recupero tienen ni qué controles existen para garantizar su efectividad, un vacío que sigue bajo análisis de la IGJ y constituye uno de los puntos débiles de la presentación.

El núcleo del cuestionamiento está en el capítulo de Gastos Departamentales, que totaliza 58.344.174.558,97 pesos. Es una cifra que sintetiza el crecimiento de la estructura económica de la AFA y concentra buena parte de las dudas del organismo de control.

La AFA divide ese monto en tres áreas: Selecciones Nacionales, Colegios de árbitros y Escuelas Técnicas, y Administración y Gestión. En todos los casos, la explicación ofrecida es similar: mayor actividad, actualización de costos y crecimiento operativo. Sin embargo, el informe no precisa criterios, contratos, proveedores ni mecanismos de control.

El rubro Selecciones Nacionales asciende a 39.518.303.392,71 pesos, lo que representa más de dos tercios del total de los gastos departamentales. Según la AFA, el incremento responde a factores “objetivos, identificables y debidamente documentados”.

“El mayor incremento de este rubro corresponde a las remuneraciones y primas del Cuerpo Técnico de las Selecciones Nacionales”, sostiene el informe, y agrega que se debe a “los nuevos contratos celebrados tras haber obtenido el título de Campeón del Mundo Qatar en diciembre 2022”.

Solo en remuneraciones del cuerpo técnico y auxiliares, la AFA gastó 24.616.315.103,87 pesos. A ese monto se suman 8.988.145.510,29 pesos en pasajes, traslados y alojamientos; 4.131.780.468,92 pesos en gastos administrativos del área; 1.079.526.883 pesos en vestimenta deportiva y 350.061.669,05 pesos en centros de formación.

El informe no detalla duración de los contratos, bonificaciones, cláusulas especiales ni esquemas de control, aspectos clave para evaluar la razonabilidad del gasto en un contexto de ingresos extraordinarios.

El rubro Colegio de árbitros y Escuela Técnica totaliza 3.119.473.978,08 pesos. Incluye 1.744.304.315,58 pesos en remuneraciones arbitrales, 878.217.790,95 pesos en salarios administrativos y más de 191 millones de pesos en gastos de pruebas físicas. La AFA atribuye el aumento a la profesionalización y a la mayor actividad, pero no aporta detalles adicionales.

En Administración y Gestión, el área más sensible para el control, los gastos suman 15.706.397.188,18 pesos. Allí se concentran 7.941.830.918,58 pesos en pasajes, traslados y alojamientos; 2.640.494.100,86 pesos en congresos y eventos; 1.085.004.393,13 pesos en servicios profesionales, además de montos significativos en logística, seguridad y atenciones médicas.

La explicación de la AFA indica que el incremento responde a “una mayor cantidad de eventos y actividades institucionales”, sin identificar qué eventos, qué proveedores intervinieron, bajo qué criterios se contrataron ni qué controles se aplicaron. Este vacío alimenta las sospechas sobre discrecionalidad en el uso de los fondos.

El titular de la IGJ,

En cuanto a los ingresos, el balance confirma 37.698.407.579,46 pesos por derechos de campeonatos nacionales, 8.575.200.447,84 pesos por utilización de marcas y 11.070.986.880,13 pesos en aportes y subsidios de FIFA y Conmebol. Es el mayor volumen de recursos administrado por la AFA en un solo ejercicio.

Ese contexto explica por qué el balance 2023/2024 es el más observado por el Estado y el que concentra mayores sospechas. No solo por la magnitud de las cifras, sino porque expone un modelo de gestión altamente concentrado, con escasa rendición de cuentas y fuerte dependencia de decisiones tomadas en la cúpula de la entidad.

Un gran negocio. El campeonato

La respuesta presentada ante la IGJ está firmada por Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA y principal responsable político de la administración de los recursos del fútbol argentino. Su firma convierte al informe en un gesto político además de contable: es Tapia quien avala, con su nombre, una explicación considerada insuficiente por varios sectores.

Para la IGJ, el análisis sigue abierto. El organismo evalúa si las aclaraciones alcanzan para cumplir con los estándares de transparencia exigidos o si será necesario avanzar con nuevos requerimientos, ampliaciones o medidas adicionales.

El balance 2023/2024, el de la AFA campeona del mundo, sigue bajo la lupa. Las respuestas ya fueron presentadas. Las dudas, por ahora, persisten.

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