México avanza en la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales

En El Mundo
febrero 15, 2026
El Senado mexicano aprobó la iniciativa con 121 votos a favor y ninguno en contra; ahora la reforma será debatida en la Cámara de Diputados antes de su posible implementación.

El Senado de México dio un paso importante al aprobar la propuesta del Gobierno para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La iniciativa, que busca aplicarse de manera gradual hasta 2030, fue aprobada este miércoles con 121 votos a favor y ninguno en contra, y ahora será analizada en la Cámara de Diputados, donde se espera que también cuente con el respaldo necesario para su aprobación definitiva.

Esta reforma, presentada en diciembre por la presidenta Claudia Sheinbaum, plantea disminuir la jornada laboral en dos horas por año, beneficiando a aproximadamente 13,4 millones de trabajadores en el país. La medida se diferencia de propuestas anteriores al establecer un proceso progresivo de reducción, en lugar de un cambio inmediato, y se espera que entre en vigor el 1 de mayo, con la primera reducción efectiva a partir de enero de 2027.

El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, defendió la iniciativa asegurando que “los beneficios van a ser muy amplios” y que “está comprobado en otros países que la reducción de la jornada mejora la calidad de vida de las y los trabajadores y genera mejores condiciones laborales”. Además, destacó que esta medida “afirma los derechos de las personas trabajadoras”.

El contexto laboral mexicano es uno de los más exigentes dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). México registra más de 2.226 horas trabajadas al año por persona, situándose como la nación con mayor cantidad de horas laborales anuales y, a la vez, con los salarios más bajos y menor productividad dentro del grupo de 38 países. Además, cerca del 55% de la población ocupada se encuentra en la informalidad laboral, lo que agrava las condiciones de trabajo.

Durante el debate en el Senado, la oposición expresó críticas hacia la reforma, argumentando que no representa una reducción efectiva de la jornada laboral. Señalaron que el proyecto amplía las horas extras semanales de nueve a doce y no garantiza la obligatoriedad de dos días de descanso por cada cinco días trabajados. El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Vázquez, afirmó que “la reforma que hoy se discute en este Senado destroza las expectativas de millones de trabajadores de México; se les prometió una transformación profunda y lo que se entrega es una versión incompleta, ambigua y, en algunos aspectos, regresiva”. Además, advirtió que “el segundo día de descanso no está garantizado en el dictamen”.

Tras la aprobación en el Senado, la reforma pasará a la Cámara de Diputados para su discusión final. Si obtiene el aval en esa instancia, deberá ser ratificada por más de la mitad de los congresos estatales, donde el oficialismo también cuenta con mayoría. De concretarse, esta reforma marcaría un cambio significativo en el régimen laboral mexicano, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de millones de trabajadores en el país. 

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