En un contexto de alta tensión internacional y tras recibir amenazas de Irán, el presidente argentino Javier Milei participó este martes en el acto conmemorativo por el atentado a la Embajada de Israel, ocurrido hace 34 años, y reafirmó el alineamiento geopolítico de su Gobierno. Milei afirmó que “dejamos en claro dónde nos paramos” en el conflicto en Medio Oriente, subrayando el compromiso de Argentina con la defensa de los valores de libertad y la lucha contra el terrorismo.
El mandatario estuvo acompañado por la plana mayor del Gabinete y se convirtió en el segundo presidente argentino en pronunciar un discurso en este homenaje, después de Carlos Menem en 1993. A pesar de la intensa lluvia que cayó durante el acto, Milei destacó que su Gobierno se posiciona junto a Estados Unidos e Israel en la decisión de “ponerle fin al régimen iraní”, al que calificó como una tiranía que oprime a su pueblo y extiende el terror globalmente.
Milei recordó que tanto el atentado a la Embajada de Israel como el ataque a la AMIA, dos años después, buscaron “cercenar, mediante el terror, la claridad moral de nuestro pueblo”, y enfatizó la importancia de mantener el respeto por la dignidad humana, la libertad y la vida. También resaltó que Argentina ha reconocido ambos atentados como crímenes de lesa humanidad, atribuyendo responsabilidad a la República Islámica de Irán y a Hezbolá, aunque lamentó que aún no se haya condenado a ningún responsable y que los acusados sigan impunes.
El presidente cuestionó las gestiones anteriores y valoró la declaración de inconstitucionalidad del Memorándum con Irán como un paso necesario para retomar el rumbo correcto en la investigación. Además, anunció que Argentina impulsa nuevas herramientas jurídicas para avanzar en el juzgamiento de los responsables, incluso si intentan evadir la justicia, y que el Estado ha fortalecido sus mecanismos para prevenir y combatir el terrorismo y su financiamiento.
Durante el acto, el embajador de Israel en Buenos Aires, Eyal Sela, destacó que su país y Estados Unidos han decidido actuar para impedir que Irán avance en sus planes y para detener los “ataques sistemáticos contra la sociedad” que generan muerte y destrucción. Sela elogió a Milei por ser “una voz firme en defensa de la libertad, la democracia y los valores del Occidente” y agradeció al presidente y al pueblo argentino por posicionarse “del lado correcto de la historia”.
La ceremonia se realizó bajo la consigna “la primera vez no se olvida, porque deja huella” y tuvo lugar en la plaza conmemorativa que recuerda la voladura del edificio de la Embajada de Israel, ubicado en la intersección de las calles Arroyo y Suipacha, en el barrio porteño de Retiro. Participaron autoridades nacionales, miembros del Poder Judicial, del Congreso y representantes de la comunidad judía.
El acto se desarrolló en un momento de especial sensibilidad, luego de que el régimen iraní emitiera amenazas contra Milei, acusándolo de haber cruzado una “línea roja imperdonable” tras sus declaraciones públicas en Nueva York, donde calificó a Irán como “enemiga” de Argentina y reafirmó el alineamiento estratégico con Estados Unidos e Israel.
Por razones de seguridad, el presidente se retiró del lugar inmediatamente después de su discurso, mientras que varios funcionarios que lo acompañaban permanecieron en el sitio. Entre ellos estuvieron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; los ministros Federico Sturzenegger (Desregulación), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Diego Santilli (Interior) y Juan Bautista Mahiques (Justicia); y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri.
Debido a las condiciones climáticas, el evento se adelantó y las ofrendas florales en memoria de las víctimas ya habían sido colocadas antes del inicio del acto. Sin embargo, el embajador Sela pidió que se nombrara a todos los representantes que iban a entregar las flores en señal de respeto.
Fotos: Jaime Olivos





