El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, anunció este sábado que Israel y Estados Unidos ejecutaron una operación conjunta dirigida a “eliminar la amenaza existencial” que representa el régimen iraní. En un mensaje en video, Netanyahu afirmó: “Hermanos y hermanas, ciudadanos de Israel: hace instantes Israel y Estados Unidos lanzaron una operación para eliminar la amenaza existencial que representa el régimen terrorista de Irán”.
Netanyahu hizo un llamado directo al pueblo iraní para que se libere “del yugo de la tiranía” y expresó que esta ofensiva busca asegurar “el destino” y la supervivencia del Estado de Israel. Señaló que Irán es el principal adversario de Israel, debido a su programa nuclear que sigue siendo considerado un peligro para la región y el mundo. Además, el primer ministro pidió unidad interna en Israel y alentó a los iraníes a aspirar a un país “libre y pacífico” bajo una administración diferente.
El Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmó la realización de una operación coordinada de gran envergadura, en la que participaron unidades clave del ejército israelí junto con efectivos estadounidenses. Esta ofensiva, que requirió meses de planificación, tuvo como objetivo “degradar a fondo al régimen iraní” y suprimir las capacidades militares consideradas críticas para la seguridad israelí. Según los portavoces militares, el ataque alcanzó decenas de objetivos militares dentro del territorio iraní, incluyendo infraestructuras vinculadas al programa nuclear y a los recursos de misiles del país persa.
La coordinación entre las fuerzas israelíes y estadounidenses permitió actuar de manera simultánea y eficiente, realizando bombardeos aéreos basados en inteligencia precisa. Las autoridades militares israelíes relacionan esta escalada con la persistencia del programa nuclear iraní y el apoyo de Irán a grupos terroristas. Según comunicados oficiales, a pesar de haber recibido un fuerte golpe en una ofensiva previa, Teherán continuó “reforzando, produciendo y ocultando” capacidades nucleares.
La FDI destacó que Irán mantiene el financiamiento, entrenamiento y suministro de armamento a grupos hostiles a Israel desplegados en las fronteras, lo que representa “una amenaza existencial” para Israel y pone en riesgo la estabilidad de Oriente Medio y la comunidad internacional. La operación busca limitar estas actividades y reducir la posibilidad de ataques o represalias provenientes de Irán o sus aliados. Israel sostiene que su objetivo principal es impedir que el régimen iraní obtenga armamento nuclear y fortalezca a actores que desestabilicen la región.
Tras el inicio de la ofensiva, Netanyahu se dirigió a la población israelí para pedir máxima disciplina y cumplimiento de las instrucciones del Comando de la Retaguardia, subrayando que “la resiliencia social y el cumplimiento estricto de las directrices salvan vidas y son un componente fundamental para el éxito de la operación”. El Estado Mayor de las FDI evalúa constantemente la evolución del conflicto y ha desplegado diversas unidades defensivas ante posibles represalias. Las fuerzas israelíes indicaron que la ofensiva continuará según las necesidades que surjan, sin limitaciones geográficas ni temporales.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que se mantenga informada únicamente a través de canales oficiales. “El compromiso de erradicar cualquier amenaza sigue vigente en todos los frentes y circunstancias”, concluyeron los altos mandos militares.





