El Gobierno se encuentra ante una situación crítica con la próxima licitación del jueves, que implica vencimientos por 9.2 billones de pesos y la necesidad de abordar el desafío del carry trade. En este contexto, el Tesoro adopta una postura defensiva al ofrecer títulos cortos con cobertura en dólares, reconociendo la volatilidad del mercado que especula con potenciales devaluaciones.
La oferta presentada por el Palacio de Hacienda se compone de instrumentos en pesos con vencimientos en abril, mayo y julio, además de bonos dolar link con vencimientos para junio y enero del próximo año. En las últimas licitaciones, se ha observado que las Lecap a corto plazo representan aproximadamente la mitad del total adjudicado, evidenciando la preferencia de los inversores por instrumentos menos riesgosos.
Se destaca una salida importante de bonos denominados en pesos a tasa fija, acompañada de una demanda significativa por títulos vinculados al dólar, reflejando una falta de confianza en el régimen cambiario vigente. La rumorología en la City apunta a un supuesto pliego de condiciones que los bancos estarían ofreciendo al Gobierno para colaborar en la licitación programada para el jueves.
Según fuentes consultadas, este pacto propuesto por los bancos incluiría la autorización para distribuir dividendos, mayor flexibilidad en los encajes y la notificación de incrementos en los productos financieros. A cambio de estas concesiones, los bancos se comprometen a colaborar durante el proceso licitatorio.
El éxito de este acuerdo permitiría a la Secretaría de Finanzas, liderada por Quirno, evitar el uso de los 6 billones de pesos disponibles en la cuenta del Tesoro en el BCRA. Asimismo, el canje propuesto podría contribuir a contener un potencial exceso de liquidez que podría presionar la cotización del dólar en el mercado.