Existe consenso en la imperiosa necesidad de fortalecer la alfabetización en la educación primaria argentina, principalmente en los primeros grados. Este consenso quedó plasmado en el Compromiso Federal por la Alfabetización, rubricado por los 24 ministerios y la Secretaría de Educación de la Nación en 2024. A finales de mayo del año pasado se presentaron en el Consejo Federal de Educación 25 planes de alfabetización: uno por cada provincia y uno a nivel nacional.
Sin embargo, surge desacuerdo en cuanto a la forma de alcanzar los niveles esperados de alfabetización al concluir el primer ciclo de primaria –algunos sostienen que al terminar el primer grado–, con el fin de que los estudiantes puedan progresar con el resto de los aprendizajes escolares, los cuales requieren dominio en comprensión lectora.
Todas las jurisdicciones del país reconocen la existencia de un problema con los aprendizajes fundamentales de Lengua (y uno aún más crítico en Matemática, según indican las evaluaciones educativas). No obstante, no coinciden en las estrategias para resolver esta situación.
El último informe de Observatorio de Argentinos por la Educación analizó los métodos de alfabetización adoptados por cada provincia, revelando una diversidad de enfoques. Mientras algunas provincias optaron por métodos centrados en la conciencia fonológica, otras prefirieron enfoques más constructivistas o propuestas equilibradas.
La polémica sobre los métodos de enseñanza de la lectura no es nueva, como lo mencionaba la pedagoga argentina Berta Braslavsky hace más de 60 años en un libro clásico. Actualmente, esta controversia se entremezcla con los enfrentamientos políticos, dividiendo opiniones entre especialistas y, en menor medida, entre docentes.
El informe de Argentinos por la Educación titulado “¿Qué métodos o enfoques de alfabetización utilizan las provincias?”, identifica que 19 jurisdicciones definieron enfoques específicos para la enseñanza de la lectura y la escritura en las escuelas primarias. Por otro lado, hay tres provincias que no adoptaron un enfoque puntual en sus planes de alfabetización; tampoco lo hizo la Nación. Dos provincias, Buenos Aires y Formosa, no respondieron al cuestionario de la ONG.
Los métodos basados en conciencia fonológica enseñan de forma explícita, sistemática y secuencial la relación entre grafemas (letras) y fonemas (sonidos), partiendo de la premisa de que la decodificación es una habilidad esencial para alcanzar la comprensión lectora. Algunas jurisdicciones como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chubut, Corrientes, La Rioja y San Juan declaran haber adoptado un método fonológico.
En cambio, los métodos globales, sustentados en el constructivismo, destacan la lectura como una práctica cultural, enfocándose en que los niños aprendan a leer reconociendo palabras o frases completas en su contexto para favorecer la comprensión del significado. Por ejemplo, Jujuy, Neuquén y Río Negro optaron por enfoques constructivistas en sus planes de alfabetización.
Por último, existen los métodos equilibrados, que combinan la enseñanza de la decodificación con el desarrollo de la comprensión lectora. Este enfoque busca armonizar el trabajo con el sistema de escritura y el abordaje de la comprensión y producción de textos. Catamarca, Entre Ríos, Salta, Santa Fe y Tierra del Fuego son algunas provincias que implementan un enfoque equilibrado en la alfabetización inicial.
En resumen, la diversidad de enfoques y métodos de alfabetización presentes en las diferentes provincias de Argentina refleja un debate en curso en el ámbito educativo, que requiere de un análisis profundo y un compromiso conjunto para mejorar la alfabetización en el sistema educativo del país.





