El Ministerio de Transportes de Rusia emitió una denuncia formal contra Estados Unidos por la “intercepción ilegal” del buque petrolero Marinera, que navegaba bajo bandera rusa en aguas internacionales. Según el comunicado oficial, el incidente ocurrió fuera de las aguas territoriales de cualquier país y contraviene lo establecido en la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto.
El texto oficial señala que “hoy sobre las 15.00 hora de Moscú (12:00 GMT), en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. y se perdió la comunicación con el navío”. Esta acción fue calificada como una violación de las normas internacionales que regulan la libertad de navegación en alta mar.
El Ministerio recordó que, conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, “en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados”. En este sentido, Rusia sostiene que la interceptación del Marinera por parte de Estados Unidos carece de fundamento legal y representa una agresión contra la soberanía marítima rusa.
Hasta el momento, no se han divulgado detalles adicionales sobre las circunstancias que motivaron la intervención estadounidense ni sobre el estado actual del petrolero Marinera. Tampoco se ha conocido una respuesta oficial por parte de Estados Unidos respecto a esta acusación. La situación genera preocupación por la posible escalada de tensiones en las rutas marítimas internacionales y el respeto a los derechos de navegación reconocidos internacionalmente.





