El feriado de Carnaval movilizó a casi tres millones de turistas y dejó un impacto económico directo de $106.704 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras diversas, de acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En el primer fin de semana largo del año viajaron 2.925.000 personas, un 6,4% más que en el Carnaval 2022, que había sido récord; y el gasto total, a precios constantes, creció 15,3%.
"El fin de semana de cuatro días superó incluso los registros de Semana Santa y se estaría posicionando como el más importante y transitado del año, contando el calendario de feriados", indicó la entidad.
El gasto diario, que promedió los $9.600 por persona, aumentó 14,1%, también medido a precios constantes.
Los destinos más elegidos fueron las ciudades con tradición de carnaval, destacándose las ubicadas en Entre Ríos, Corrientes, Tucumán, Salta y Jujuy, con dos modalidades de festejos muy diferentes entre el Litoral y el Norte argentino.
También las ciudades de la Costa Atlántica y el interior bonaerense convocaron gente con sus carnavales.
Según datos del Ministerio de Transporte, más de 900 mil personas se movilizaron en avión, tren y micros de larga distancia por el país, durante el fin de semana, y unos 170 mil pasajeros fueron transportados por Aerolíneas Argentinas, un 15% más que para la misma fecha en la prepandemia.
La entidad agregó que, además de los visitantes locales se notó la asistencia de extranjeros. “Un destacado de este año fue la mayor presencia, y más diversa de lo habitual, del visitante internacional”, dijo.
El impacto económico mencionado por CAME fue el producido por los gastos de los turistas en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras diversas. El gasto diario, que promedió los $ 9600 por persona, aumentó 14,1% también medido a precios constantes.
La estadía media fue de 3,8 días, levemente inferior a la del año pasado, cuando alcanzó los cuatro días. Según la entidad, ello responde, en parte, “a la intención de reducir costos, pero también a que se eligieron destinos más lejanos que lo que fue la temporada pasada, cuando todavía el Covid estaba amenazante”.




